15 de septiembre 2004 - 00:00

Cupones bursátiles

La plaza porteña deberá afirmar su volumen en crecimiento, para poder darles sustento a las mejoras en precios que ya la colocaron en la zona de cuatro dígitos. Y sobre el particular se podrían tirar pronósticos varios, sin que ninguno pueda descalificarse. Como apuntaba aquel certero Almafuerte: «Todo lo alcanzarás, solemne loco, siempre que lo permita tu estatura». ¿Cuánto puede llegar a medir nuestro mercado, en cantidad de negocios, como para que se alcancen otras alturas? He ahí toda una cuestión. Leíamos hace pocos días una nota del colega Jorge Herrera, especialista en carteras institucionales, donde se mencionaba que habíase alcanzado un tope para la tenencia de ciertos activos, como acciones. De allí es que derivaba a «plazos fijos» los recursos. Pues bien, podría darse que el circuito resulte indirecto y que -ante la falta de opcionesuna porción del cúmulo de dinero en renta fija, pueda derivar al mercado de riesgo. Buscando potenciarse y dándole más posibilidad que en la permanente baja de tasas. Ciertamente, no accedemos al circuito de lo bancario y financiero, lo estamos viendo desde el atalaya del propio mercado bursátil: escudriñando, quizás haciéndonos una película que jamás será filmada. Pero lo que sí nos compete es intentar establecer la densidad de lo que amaneció en setiembre. Y buscarle las chances, desde el ángulo de lo fundamental.
 
Y nos encontramos con una plaza que supo superarse, para levantar los muy bajos promedios mensuales de julio y agosto -bien abajo de los $ 30 millones efectivoshaciendo algunas ruedas entre los $ 35 millones y algo abajo de los $ 40 millones. Es un paso. El que fue palanca para asumir tomas de utilidad y permitir al Merval trasvasar los 1.000 puntos. Pero con eso se puede alcanzar cierto techo, no mucho más. A menos que la escasez de ventas resulte insospechable en sus dimensiones, creando un circuito de subas de precios por «crisis de oferta». No sería el dibujo más aconsejable, porque nuestro ámbito bursátil está formando -con justiciade oferta y demanda sumamente desconfiadas e imprevisibles. Lo mejor es acceder a esa fase donde el mercado crece y se expande, a través de más inyección de negocios. Pero si volvemos la vista atrás, a lo pasado, encontraremos que en enero y febrero se trabajaba con sumas de hasta más de $ 60 millones: ocasión donde el índice se animó a superar los 1.200 puntos holgados. Llegar a esa marca implica un esfuerzo continuado, que deberá agregar 50% más de órdenes a las ruedas, y dentro de un «mix» donde se pueda prevalecer con un resto para -después de asimilarvolver a subir. No es un planteo sencillo, pero podría ser el único confiable, casi seguro, para creerle al movimiento de subas que se presentó en setiembre. Lo demás, es pura cáscara».

Dejá tu comentario

Te puede interesar