El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Pagar bonos de deuda al margen de condiciones de emisión, y acorde con las necesidades del emisor, pudo haber resultado su muestra más testimonial. Subir retenciones sin límite alguno, acorde con las necesidades o deseos, es otra. Utilizar igual receta con la pretensión de controlar subas de precios es un agregado de última edición. Interpretar que se haga lo que se haga, esto no altera seguridades jurídicas, o reglas de juego, impone a todo el empresariado un mensaje tan claro como no se lo había escuchado hasta el momento: las reglas que aparezcan en convenios, acuerdos, negociaciones, podrán tener un ciclo de vida a expensas de lo que resuelvan las autoridades que ejerzan el poder en cada época. Por contrapartida, periódicamente se eleva la queja de la falta de inversiones y la necesidad de ellas. Lo cierto es que para concretar inversión de cierta magnitud, se debe disponer de un capital de altísimo riesgo.
Pero, en tanto, los gobernantes se mueven a gusto y placer. Si se precisa financiamiento y no viene naturalmente, pues se utilizan recursos que estaban previstos para otras realizaciones. O se vuelve a llenar los Fondos de Pensión de papeles de deuda, cuya garantía de que se cumplan las condiciones de emisión estarán a expensas de lo que lleguen a resolver los funcionarios. Curiosamente, el ministro acusa a los empresarios de practicar una política del «toma todo». Y de «no haber aportado nada a la sociedad, a pesar de que les mejoraron los ingresos...» (?).
Dejá tu comentario