7 de febrero 2007 - 00:00

Cupones bursátiles

... Y el mercado lo empezó a sentir desde el lunes. Las acciones, tan incoloras como venían, sirvieron para poner en evidencia lo restante. Porque solamente con $ 46 millones de efectivo cubrieron una franja de casi 11% y, a pesar de tener un monto mediocre de operaciones, tuvieron más presencia: por el retroceso de las otras especies cotizables. Y lo que eran totales de unos $ 530 millones en nuestra Bolsa decayeron en unos $ 100 millones en tal día. Al compás de una onda expansiva que no tardó nada -hecho que suelen ignorar los gobernantes, el poder de las comunicaciones modernasen explotar también en pleno Wall Street. Y así, lo que pareció otro simple desplazamiento de funcionario que no les agradaba trascendió las fronteras en el fin de semana y eclosionó donde se mueven los grandes números y carteras del mundo.

Menuda sorpresa se habrán llevado en el poder, con tanta nota y escándalo disperso en todas partes, por lo que -según la ministra Miceli-no pasaba de resultar el reemplazo de una de «cuarta categoría». Y las expresiones -reflejadas en Ambitoque mostraron también la incredulidad del mismo Kirchner, con: «Si no puedo reemplazar a un funcionario, ¿para qué estoy acá?»... El no advertir que el método y la brusquedad adoptada, sobre puesto tan delicado y en medio de las sospechas por la verdad de los índices, tenían que producir un alto impacto denota una torpeza más y crea turbulencias en todas direcciones. Por de pronto, las declaraciones que llegaron del exterior colocan en difícil posición a todo título argentino: cuando está en plena vigencia -y los fallos obtenidos en Nueva York lo refrescan- el escandaloso canje de deuda efectuado desde la Argentina.  


En estos días cabe esperar alguna «noticia» capaz de copar las primeras planas, la que efectúe el lavado del enorme enchastre que captura a la opinión pública a partir del INDEC, convertido en INDEK. Esto ha venido siendo una constante para otros casos desagradables, a los que se suplanta debidamente y hasta que los hechos actuales pasen a quedar en pequeños recuadros en los medios. No se guardan las formas, no se dan explicaciones a la ciudadanía, solamente se utiliza el poder a voluntad y se van capturando espacios que resulten plenamente subordinados a la «orden real». El tema es que desde Chávez hacia abajo, en la geografía americana, esto se ha convertido en el nuevo modelo puesto en práctica.

Hay que remitirse a los rankings que emanaron de Davos, que pasaron sin mayores comentarios, para tener una visión de cómo estamos colocados en muchas cuestiones delicadas y que forjan el prestigio nacional. Esto del INDEC es solamente otra muestra, ni por asomo será la última (y nos espera un año divertido).

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