13 de febrero 2007 - 00:00

Cupones bursátiles

Todavía es corto el trayecto del nuevo ejercicio para los mercados como para que pueda verse un perfil de la tendencia que predomine. Solamente advertir quiénes picaron en punta, los que acaparan el interés de las carteras, y aquellos que se ven rezagados. Inclusive, no es imprescindible que en poco más de un mes existan marchas demasiado separadas entre mercados que se entrelazan por región, o por magnitud y envergadura. Sin embargo, en tan escaso desarrollo del año aparece una contundente diferenciación americana en los saldos dejados por cada uno, en el sector accionario.

Y vemos que el IPSA -chileno- resulta la gran atracción del verano, ganando ya más de 11% en su índice. Supera casi por el doble a quien lo secunda, el Mexbol -de México-, que está con cerca de 6,5% de suba. Dos muy buenos rendimientos y una excelente velocidad inicial, llegando en lo de Chile a lo espectacular. ¿Y los demás? En el lado opuesto casi, por allí aparece un Bovespa que fluctúa entre lo apenas positivo y el irse al otro signo. Como también en un Merval que solamente alcanza interés y le coloca brillantez a lo suyo convulsivamente. Hay que buscar y hallar algunas ruedas selectas, entre tantas otras muy mediocres o amargas, teniendo también relación con ciertos golpes de mercado una corriente de órdenes que aparece de la nada y se diluye del mismo modo en que llegara: sin saberse bien a qué estímulos se adhirieron. Caso muy reciente, cuando todo el escándalo por el INDEC y donde el recinto local superó la cifra de $ 100 millones de efectivo, dejando una casi absurda relación de causa-efecto, como es lo de suponer que semejante desaguisado, y desprestigio para la claridad de nuestra economía, se pudiera haber convertido en una muy buena noticia para el inversor.  


Hay un parentesco muy remarcado en lo que hace a las ideas y prácticas que predominan en Chile y México, respecto de la línea que se lleva a cabo en Brasil y la Argentina. Esto, relacionado con la mayor o menor lejanía con un «eje» propuesto en el continente desde el predominante Chávez y que casi todo lo ha ido impregnando. El año anterior también se vieron andares muy diferenciados entre los mercados de la región, que posteriormente se fueron logrando abreviar como para cerrar brechas de manera más tolerable.

Los números, los índices, cantan claro que -al menos en este arranque anual- existen imanes y atractivos en torno de algunos recintos, y cierto rechazo y falta de convicciones en otros. Por encima de todos está flotando el Dow Jones, que cotizando también sus dudas, se les arregla como para seguir trepando y acumular diferencias a favor. Arranque en el fondo de la nómina para el Cono Sur: y no parece ser mera coincidencia.

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