15 de noviembre 2007 - 00:00

Cupones bursátiles

«El agujero negro de la crisis subprime parece más profundo, oscuro y tenebroso de lo que pensaban...». Parece un buen inicio para relato de terror, o suspenso. Y lo es ciertamente, expresado del modo más amplio y claro posible, por parte de un directivo de Blackstone Group.

Y agregó: «Los bancos de inversión esperan que la Reserva Federal recorte nuevamente sus tasas de interés». Como verá el lector, es como el perro que se quiere morder la cola. Por más vueltas en círculos que parezcan dar, finalmente los maltrechos aguardan que un nuevo hueso les sea arrojado desde los balcones de la Fed.

Con el susto que tiene el conjunto que dirige Bernanke, todo puede ser factible. Y los muchachos salen a los medios de todas las formas posibles: no para tratar de calmar las inquietudes, sino para agitarlas mucho más y convencer a los dadores de sangre bancaria que terminen por aflojarles algún medio puntito más. Es curioso, pero es así, todo lo que se viene mencionando en relación con el cráter hipotecario es una metralla de pronósticos agoreros sobre lo que pueda suceder en adelante. Lo que va en una dirección lógica, si es que la meta es conseguir otro recorte en el costo del dinero. Claro, es tan lógico como canallesco. Porque se supone que después de una debacle peligrosa, en todas direcciones y con riesgo de que se expanda como epidemia, conviene intentar que retorne algo de calma para permitir una sutura.

A cambio, se observan nuevos petardistas -en general, casas de inversión, diversos fondos, banquerosalarmando casi a diario. Es difícil encontrarle el justo medio a este escenario, que va desde las insólitas primeras expresiones donde se pretendía minimizar el problema, resumirlo a un simple tropezón financiero, y llegando al otro extremo, de describir la situación como lo hizo ahora el imaginativo señor del que dimos cuenta, capaz de meter miedo hasta la médula.

Así es como viene a los saltos el andar de Wall Street, como si hubiera tomado un par de copas de más el conjunto de operadores. Tanto da caerse casi 3%, como producir un rebote de 2,5%, el del martes.

En nuestra región también tuvimos lo nuestro, con lo de Petrobras jugando netamente a favor, y en contra, colocando a los índices en una montaña rusa bursátil. Y lo más remarcable para el ámbito local sigue siendo -sin dudas-el volumen que se repite y hasta se quiere ampliar, inclusive hasta trasponer los $ 200 millones de efectivo. El martes, ocupando las acciones un segmento de más de 20% de la torta general. En el ejercicio 2006/2007 --junio a junio-veíamos en el balance del Merval que el volumen para papeles privados se había contraído de 11% a sólo 9,5%, sobre los montos generales promedio del año. Todavía no se vio un efecto neto sobre precios -con mucha oferta-pero si es etapa de «acumulación» real, es valioso.

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