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15 de diciembre 2008 - 00:00

Cupones Bursátiles

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Si el volumen no se presta a la expansión, el raid alcista de la Bolsa de Buenos Aires no debería durar mucho más. Y ya con lo que vino haciendo, hilvanando cerca de una decena de ruedas positivas es todo un hallazgo muy difícil de emparentar. Si desde esta misma columna, o con un par de notas especiales, resultamos de los que primero advertimos acerca del dislate que se había armado entre los valores de los papeles y sus precios de paneles, con la misma sinceridad podemos ahora decir que el mercado local no posee más respaldo que el que la oferta le está concediendo, manteniéndose tan amarrada a sus muelles. Y sin salir a hacer «tomas de utilidad», a pesar de la levantada tan notoria que se vino dando. Fuera de esa condición, no hay mucho más a la vista. La corriente compradora se ha quedado sumergida, no aparece la suba de cotizaciones con expansión de negocios, al menos, de un modo razonable. Todo vino sucediendo con montos transados que se manejaron entre los cuarenta y menos de cincuenta millones efectivos negociados. Demasiado anémico aun para nuestro mercado que vive generalmente por debajo de la «línea de pobreza».
Diciembre prosigue haciendo honor a su estadística local, siendo el mes más favorable respecto de los demás períodos mensuales del calendario. Arrancó con malas nuevas, pero se enderezó rápido y después siguió en la buena onda alcista. En la semana reciente aportó más de 9% a las carteras conjuntas, el índice ponderado, ayudando a cerrar la enorme brecha que separa a los valores intrínsecos de los papeles respecto de lo que cuestan en el mercado.
Hay que prestar atención con esto, saber siempre que un mercado que está «bajo» no significa que, en todos sus papeles, pueda decirse que está «barato». Saber distinguir es la clave, y se puede afirmar que existen varios títulos empresarios que no eran «baratos», desde antes de que se viniera todo barranca abajo. Lo «bajo» es una cuestión, lo «barato» es otra. Hay empresas complicadas y que mostraban falencias desde mucho antes, algunas tendrían que haber sido objetadas en su cotización desde mucho antes. Y en situaciones tan complicadas que será un milagro verlas resucitar, en medio de esta problemática desatada.
Son momentos para discernir, separar lo bueno de lo malo, anotarse en los rubros y situaciones que ofrecen respaldos.

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