El título lo resume todo. Lo irónico es que apenas 24 horas antes parecía que habíamos entrado en el mejor de los mundos luego de que la Reserva Federal decidiera recortar la tasa de Fed Funds y la Discount, y que nada podría frenar la carrera alcista de las acciones hasta -por lo menos- la segunda quincena de enero. ¿Qué cambió en tan poco tiempo?
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Para algunos, fue el desilusionante balance de Exxon (la ganancia por acción estuvo un insignificante 2,35% debajo de lo esperado), los pobres números del índice ISM de manufacturas (en vez de 0,5 de punto, cayó 1,1, pero igual sigue evidenciando un crecimiento de las manufacturas) y/o la bajada de pulgar que recibieron el Citigroup y el Bank of America (fue algo casi nimio: los analistas de CIBC la bajaron de "outperform" -más que el promedio- a "perform" -dentro del promedio del sector-). Podríamos agregar que el Credit Suisse tuvo que absorber pérdidas por casi u$s 2.000 millones, y que durante la noche el petróleo había tocado u$s 96,24 por barril (aunque para cuando arrancaba la rueda, cotizaba debajo de u$s 93, cerrando el día en u$s 93,20).
Todos estos elementos juntos podrían justificar el "guatemala" de la apertura que se reflejó en 1,65% que perdían las blue chips entre las diez de la mañana y las tres de la tarde, pero de ninguna manera el desbarranque final, que llevó a que cuando sonaba la campana de cierre el Promedio Industrial cedía 2,6%, a 13.567,87 puntos (se borró de un plumazo la suba de octubre -0,25%-). Es bueno aclarar que éste no fue sólo un fenómeno de las blue chips, ya que el S&P 500 retrocedió 2,64%, el NASDAQ 2,25% y el Russell 2000 3,97%. Para algunos no hubo causa, más allá de la propia dinámica de los inversores, que explicara el derrumbe final. Otros, en cambio, apuntaron a que durante la jornada y de manera solapada la Fed instrumentó una brutal inyección de fondos (al menos u$s 41.000 millones), la mayor desde los ataques terroristas del 11 de setiembre del 2001. ¿Quién recibió el dinero y para qué?, es algo que no sabemos todavía, aunque es fácil sospecharlo. El índice de riesgo VIX saltó al punto más alto desde marzo, y la merma de la tasa a 4,348% fue clara evidencia del vuelo a la seguridad. Cuidado.
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