El gobierno de Eduardo Duhalde, a través del cordobés José Manuel de la Sota como cónsul honorario, le informó ayer a Fernando Henrique Cardoso, y antes de tomar una decisión definitiva sobre el tema, que la Argentina implementaría un desdoblamiento del tipo de cambio creando un dólar oficial a 1,4 peso y otro libre.
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El gobernador cordobés, que se reunió ayer a la mañana con el presidente brasileño, dijo concretamente: «La Argentina va a sufrir cambios muy grandes, que son necesarios en ese momento de crisis» y que «por el momento, el dólar fijo será utilizado en las operaciones comerciales consideradas importantes por el gobierno argentino». Inclusive fue más allá y avanzó en cuestiones técnicas: «progresivamente se eliminarán las diferencias entre los dos sistemas de cambio» y «estamos aún definiendo la nueva política monetaria, vamos a devolver al Poder Ejecutivo el poder de fijar el tipo de cambio». Luego de estas declaraciones, y asumiendo ya como algo definitivo y concreto que la Argentina abandonaría la convertibilidad uno a uno entre el peso y el dólar, Cardoso afirmó que su país está «más optimista» en relación con el futuro de la Argentina, ya que según la visión de su gobierno la convertibilidad «estaba terminada» puesto que «no se podía sustentar».
Igualmente apeló a su prudencia, al hablar luego del encuentro con De la Sota y, mientras visitaba la ciudad de Goias Velho, dejó una puerta abierta al reconocer su preocupación sobre la forma en que los argentinos tomarían las nuevas medidas. «Estamos preocupados en ver lo que podemos hacer por la Argentina, pero todo dependerá de cómo el nuevo plan del vecino país será recibido», dijo el presidente brasileño, que además afirmó que lo importante es que «el nuevo gobierno acabe con las disputas internas y trabaje con seriedad para reconstruir el país».
Por su parte, ayer quedó confirmado que el viernes 11 de enero en Buenos Aires se realizará una cumbre del Mercosur, más Chile y Bolivia, a la que concurrirán todos los jefes de Estado de estos países. La idea del encuentro es darle un respaldo diplomático a la autoridad de Duhalde como presidente argentino, luego de la crisis política que llevó a la renuncia de Fernando de la Rúa; lo que a su vez llevó al fracaso a la XXI cumbre de jefes de Estado del bloque de Montevideo del 20 de diciembre pasado, precisamente los días en que el país se abatía en una crisis terminal.
• Definición
Mientras tanto, dentro del gobierno de Eduardo Duhalde quedó definido un tema central en el futuro de las relaciones con Brasil. El encargado de negociar con Brasil, Uruguay, Paraguay, Chile y Bolivia las relaciones comerciales de Argentina será el flamante secretario de Relaciones Económicas Internacionales, Martín Redrado.
Esta definición no es menor. En Brasil, y en muchos sectores industriales argentinos, había verdadero pánico al especularse con que el encargado de manejar esta relación sería el ministro de la Producción, Ignacio de Mendiguren, autor de tesis relacionadas con el país vecino basadas en cuestiones como la prohibición lisa y llana de importaciones brasileñas.