El secretario de Finanzas, Guillermo Nielsen, enfrentó a ahorristas japoneses para aclararles interrogantes de distinta naturaleza.
¿Por qué le pagaron el viaje a la selección de fútbol al Mundial 2002 y no pagan la deuda? ¿Por qué sus jugadores en Italia ganan tanto dinero y no giran nada a nosotros?" Ayer, el secretario de Finanzas, Guillermo Nielsen, debió enfrentar una catarata de interrogantes de variada naturaleza proveniente de 1.300 tenedores de títulos públicos argentinos hoy en default. La invitación a escuchar a un funcionario argentino por primera vez tras la cesación de pagos tuvo una inesperada respuesta a tal punto que, a último momento, debió trasladarse el lugar del encuentro a un teatro, el Shin-juku Bunka Center. El clima precisamente no era el mejor: el de la Argentina es el primer default en la historia de un bono «samurai», tal como se lo conoce en la jerga financiera a los emitidos en yenes. «No pagan el interés, pero el capital cuando lo pagan?», le espetó a Nielsen otro inversor nipón.
•Avance
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No es habitual en este mercado encontrarse con una súbita cesación de pagos, festejada por el Congreso de ese país, y no tener novedades al respecto en 15 meses. Casualmente, la última emisión de deuda que hizo la República Argentina en los mercados internacionales fue en Japón, en setiembre, con la dupla Machinea-Marx en Economía y 30 días antes de la renuncia de Carlos Chacho Alvarez.
El avance logrado ayer en esta gira del secretario de Finanzas pasó por la formación de un Grupo de Coordinación de la deuda emitida en ese país: será integrado por el Banco Tokyo-Mitsubishi, Shinsei Bank, Mizuho Corporate Bank, Nomura Securities, Shinko Securities, Nikko Cordial, Mitsubishi Securities, Nikko Salomon y Daiwa Securites. Los próximos pasos serán la identificación de los acreedores y, luego, iniciar el diálogo para explicarles la estrategia de la renegociación de la deuda.
•Mejoramiento
Nielsen comenzó la explicación a los 1.300 inversores con una presentación de diapositivas titulada «Argentina: hacia la estabilización». En español y traducido simultáneamente al japonés, Nielsen intentó mostrar el mejoramiento de la economía argentina y, fiel a la filosofía de Lavagna, dejó en claro lo maligno que fue la convertibilidad para el país y la irresponsable administración de la deuda pública en los últimos diez años. Nada dijo a los presentes de los u$s 35.000 millones adicionales emitidos por el gobierno de Duhalde que obligarán a una fuerte y mayor quita (en el valor presente) de los títulos en yenes y el resto de las monedas, o bien, directamente al próximo gobierno a reestructurar BODEN.
Tampoco de los atrasos en los pagos que se están dejando desde el Tesoro como ser reembolsos a exportadores (u$s 800 millones), proveedores del Estado, atrasos del PAMI ($ 30 millones) a la industria farmacéutica, entre varios casos. Todo, en definitiva, obligará a un ajuste mayor del próximo gobierno o a un estiramiento fuerte en los plazos de pago.
•Repaso
Nielsen también se entrevistó con autoridades del JBIC (Japan Bank for International Cooperation), el ex Eximbank; Haruhiko Kuroda, viceministro de Finanzas del Japón hasta el mes de enero y actual del Consejo Especial para Asuntos Económicos del primer ministro. En las próximas horas, el funcionario viajará a Washington, donde repasará el cumplimiento del miniacuerdo con autoridades del FMI para luego entrevistarse con John Taylor, Nº 2 del Tesoro norteamericano.
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