Defendió Solá el cobro compulsivo de impuestos
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Un argumento parecido usó ayer, temprano y por radio, el propio Solá. Se puso del otro lado del mostrador y afirmó que «si el Estado no recauda no funciona». Y se lamentó por el «insoportable déficit» de las cuentas bonaerenses.
A juzgar por esa mención, la provincia está al borde de la parálisis.
En enero los ingresos cayeron 32% y en febrero se espera un derrumbe similar. Por eso, Solá está obsesionado por mejorar la recaudación.
En La Plata, no oficializan en cuánto la medida permitirá mejorar la performance recaudadora. Pero se calcula que será importante porque 500.000 contribuyentes quedan dentro del «corralito» impositivo bonaerense.
No habrá discriminación por facturación ni rubro: grandes empresas o monotributistas sufrirán la retención de 0,7% sobre 70% de los depósitos que ingresen en sus cuentas bancarias a partir del lunes.
Si, en cambio, quedarán exceptuados los sueldos, jubilaciones, créditos, pesificación de plazos fijos y otras operaciones financieras.



