30 de enero 2002 - 00:00

Déficit de 2001 fue de $ 9.000 millones

Déficit de 2001 fue de $ 9.000 millones
El déficit fiscal de 2001 ascendió a 8.961 millones de pesos y se convirtió en el nivel más alto de los últimos diez años. Si bien el saldo anual es parcial porque aún falta el resultado de todo el sector público de diciembre, no sólo superó en $ 2.500 millones a la meta de 6.500 millones de pesos pactada con el Fondo Monetario Inter-nacional (FMI) sino que lo más desalentador es que se produjo en medio de un programa de déficit cero lanzado a mitad del año pasado por el entonces ministro de Economía, Domingo Cavallo. A través de este plan, el país debía registrar al menos equilibrio fiscal entre julio y diciembre, hecho que muy lejos quedó de cumplirse.

Según los datos difundidos ayer por el Ministerio de Economía, sólo en diciembre el rojo registrado en las arcas del Tesoro Nacional ascendió a $ 877,3 millones cuando todavía resta computarse los déficit registrados en los organismos del sector público durante ese mes.

Pero hay otros datos complementarios que preocupan: hacia diciembre se acumularon libramientos impagos por unos 6.000 millones de pesos que llevarían el déficit total del Estado a unos $ 15.000 millones. Estos montos no se computan en el déficit base caja del Tesoro porque allí únicamente se incluyen las partidas que se han pagado y no aquellas que se han devengado, como aguinaldos, pero aún no se saldaron. Si bien todos los años hacia diciembre se acumulan estos compromisos que se 'patean' para enero para cerrar contablemente mejor el año, la situación es diferente ahora porque el país se ha quedado sin crédito y no está claro aún de dónde van a salir los recursos para hacer frente a estos compromisos.

Además, el monto de libramientos impagos ha superado todas las expectativas. Cuando Fernando de la Rúa asumió en diciembre de 1999, su entonces ministro de Economía, José Luis Machinea, hizo pública la gravísima situación fiscal que heredaban de la gestión anterior, sobre todo en referencia a unos $ 3.000 millones de libramientos impagos o deuda flotante que por entonces llevaban el rojo fiscal del Estado a unos 10.000 millones de pesos y no los $ 6.500 millones que señalaba la contabilidad del Tesoro de la Nación. Pero la cifra que deja-ron fue más grave todavía.

Si además se computa el rojo que registraron las provincias, que de acuerdo con estimaciones muy preliminares superaría los $ 3.000 millones, resulta que en 2001, todo el sector público argentino gastó 18.000 millones más que los ingresos registrados.

La inédita parálisis en la actividad económica fue explosiva sobre las cuentas públicas: sólo en diciembre, de acuerdo con los datos divulgados ayer, los ingresos del Tesoro cayeron en $ 485,2 millones con respecto a igual mes de 2000 y de ese monto $ 468,7 millones correspondieron a menores ingresos tributarios. Así los ingresos corrientes del mes sumaron 965 millones de pesos contra 1.450,2 millones de pesos ingresados a las arcas públicas en diciembre de 2000. También los gastos corrientes ejecutados se retrajeron, pero no lo suficiente: ascendieron a 1.816,3 millones de pesos contra $ 2.187,9 millones en diciembre de 2000. Es decir, hubo una reducción de gastos de 371,6 millones de pesos explicada por menores pagos de intereses de la deuda (194,4 millones de pesos menos que doce meses atrás) y una baja en casi $ 50 millones en el pago de remuneraciones, entre otras cosas.

En suma, los ingresos totales (incluyendo ingresos de capital como privatizaciones) ascendieron a $ 1.012 millones contra 1.820,9 millones de pesos gastados. Es decir, en diciembre el gobierno nacional gastó 80% más de lo que le hubieran permitido sus ingresos.

El déficit de diciembre se reduce a $ 808,7 millones si se excluye el saldo negativo de 68,6 millones de pesos originado por las cajas jubilatorias provinciales que si bien cayó en 24,3 millones con respecto al déficit registrado en diciembre del año pasado, sigue pesando sobre las cuentas del Estado.

A las cifras difundidas ayer falta agregarles el superávit «cuasifiscal» del Banco Central y el resultado de los organismos descentralizados, las instituciones de la seguridad social y las empresas públicas para tener un panorama más cierto, pero igualmente son una aproximación muy cercana a lo que será la cifra final del rojo presupuestario.

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