El canciller Rafael Bielsa pronuncia el discurso inaugural flanqueado por Martín Redrado, Eduardo Duhalde y el presidente de la Comisión de Representantes Permanentes del Mercosur, Alberto Dumont.
Puerto Iguazú (enviado especial) - Tanto el canciller, Rafael Bielsa, como el presidente de la Comisión de Representantes Permanentes del Mercosur (CRPM), Eduardo Duhalde, salieron ayer en defensa de las medidas impuestas por la Argentina a las importaciones de electrodomésticos brasileños. «No fue una medida intempestiva. Hace varios meses que venimos trabajando con el sector privado, como ocurrió con el sector textil y de calzado. Evidentemente, hay que nivelar los territorios y las mesas, es decir, situaciones iguales en condiciones iguales», explicó Bielsa. «No hay que dramatizar. Es mejor que no ocurra pero es mejor que no ocurran las cosas que hacen que esto ocurra», agregó el canciller.
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Por su parte, Duhalde señaló que la «constitución de la unión tiene que ir equilibrando la situación de los países y las asimetrías macroeconómicas».
Cuando fue consultado sobre la satisfacción manifestada por el presidente Kirchner por su gestión en la CRPM, el líder bonaerense contestó entre dientes, con una marcada parquedad y mirando al cielo raso: «Me complace que el Presidente esté contento con mi actuación». Fue la única referencia que el ex presidente hizo hacia Kirchner. En aras de apaciguar los ánimos en el nuevo conflicto comercial con Brasil, ambos manifestaron su confianza en que primara el bien común por sobre los intereses sectoriales y no hará falta que los Estados intervengan más.
Duhalde afirmó que no se estaba estudiando ningún mecanismo regional de compensación impositiva frente a las asimetrías de las economías regionales. El ex presidente sostuvo, además, que está muy entusiasmado porque habló con todos los presidentes del bloque y existe la voluntad política de superar todas las normativas, hasta las constitucionales. Estas fueron las principales declaraciones de ambos funcionarios durante una conferencia de prensa ayer en el marco de la 26ª Reunión del Consejo del Mercado Común del Mercosur (CMC). DUHALDE • El presidente de México, hace 60 días anunció vía su canciller la intención de vincularse con el Mercosur como miembro pleno, lo que no es posible. Recién hoy habrá una reunión y harán el pedido formal. En el caso de México, como en el de Venezuela, necesitamos un tratado de libre comercio para poder incorporarlos.
• La incorporación de México tiene un gran sentido político. Algunos lo llaman utopía, yo prefiero llamarlo sueño, que es la concreción de la comunidad latinoamericana de naciones. Se está pensando en construir la unidad más grande del planeta, tercera en número de habitantes, con grandes reservas de recursos naturales. Existe un espíritu muy fuerte de unión latinoamericana. El mundo es de integración, es un proceso universal como prime-ro fue el regionalismo y luego será el continentalismo. Es una realidad.
• La moneda única también parece una utopía, pero la UE puso la moneda verde para intercambio agrícola. Sobre esa base proponemos ir avanzando de a poco, con una moneda para turismo, intercambio intrarregional, pero con una emisión limitada. No puede haber moneda única hasta no lograr equilibrio macroeconómico. BIELSA
• Estamos por firmar un acuerdo que disponga el compromiso de internacionalizar las normas que firman los países del Mercosur. Hay normas que no tienen rango de ley y serán automáticamente internacionalizadas. Otras que sí tienen, en mayor o menor medida; sobre estas estamos discutiendo.
• La Argentina esta más avanzada, por visión de sus dirigentes, que incorporaron en la Constitución una cláusula que establece que cuándo una norma tiene carácter supranacional vía un acuerdo internacional, tiene rango de ley.
• Cuando se trata de intereses, cada uno debe usar su estilo para solucionar las asimetrías sectoriales. Cada país exterioriza lo que le conviene y lo que no. No hay que dramatizar con las restricciones a las importaciones de electrodomésticos brasileños; no es el fin del mundo.
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