El más viable es el manejo de las coberturas de vida e invalidez por parte del Estado. Hay en juego unos 600 millones de pesos anuales en primas.
En la actualidad, para quienes están afiliados al régimen de reparto, el Estado se hace cargo del pago de las pensiones por fallecimiento o invalidez.
En cambio, las AFJP contratan la póliza con las compañías de seguros de vida previsional (mediante licitaciones), de modo que del aporte personal del trabajador (originalmente era 11%, hoy 7% del salario) las AFJP descuentan su comisión, la cual incluye el costo del seguro.