Variada jornada para Tom Shannon, delegado de George W. Bush, en su primera entrevista con Cristina de Kirchner (y Alberto Fernández y Jorge Taiana, entre otros). Almuerzo, conferencia y la promesa de que EE.UU. ayudará en la gestión argentina por acordar con el Club de París sin las exigencias del Fondo Monetario Internacional. Pero, claro, "no estamos solos en ese instituto, también hay otros pesados -habló en castellano-que no piensan igual". Después, lo de siempre: Alvaro Uribe, la democracia, la guerrilla y hasta la voluntad de arreglar con la Venezuela de Hugo Chávez. Le faltó decir lo mismo que su jefe Bush ante un silente embajador Héctor Timerman: yo me preocupo por los derechos humanos. ¿Se olvidó de Guantánamo, de lugares ocultos en Europa (y en otros continentes) que EE.UU. mantiene para torturar y detener gente?
La presidente Cristina de Kirchner recibió al subsecretario de Asuntos Hemisféricos de Estados Unidos, Thomas Shannon, ayer en Casa de Gobierno.
«Estados Unidos apoyará un acuerdo de la Argentina con el Club de París. Es importante llegar a buen puerto para que haya inversiones. Pero tienen que concordar también con el resto de los socios.» Thomas Shannon definió rápidamente, en su primer encuentro en Buenos Aires y a poco de comenzar la conversación con Alberto Fernández, el principal tema económico que hoy demanda el gobierno de Cristina de Kirchner de los Estados Unidos.
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No hubo que esperar para que el subsecretario para el Hemisferio Occidental de EE.UU. clarificara al jefe de Gabinete el dato fundamental que la Presidente quería definir, antes de continuar con la ronda de encuentros que el enviado mantendría ayer por los despachos oficiales.
Previo al almuerzo con Fernández, Shannon dejó en claro que su país apoyará la propuesta que el gobierno argentino lleve a la mesa de discusiones, siempre que no implique la eliminación lisa y llana del FMI en las negociaciones con el Club de París. Como condimento, Shannon también confirmó que para Estados Unidos es importante avanzar en este acuerdo. «Es un reclamo de las empresas norteamericanas y de las entidades financieras de mi país que quieren invertir en la Argentina», fue la frase que Shannon le dejó al jefe de ministros, antes de sentarse a la mesa del almuerzo oficial. El acuerdo con el Club de París es clave porque implicaría para la Argentina poder volver a los mercados de capitales internacionales.
La alternativa que se maneja en el gobierno es que el FMI «avale» el acuerdo, pero sin que el organismo que dirige Dominique Strauss-Kahn imponga una auditoría de las cuentas públicas.
Condicionamiento
Shannon tomó nota, pero no aclaró si efectivamente su país está dispuesto a apoyar este capítulo. No es que el subsecretario de Bush haya eludido el tema, simplemente condicionó sus respuestas a no tener mandato para determinar posiciones oficiales de su país sobre este punto.
Inmediatamente, Shannon derivó las conversaciones a si el tema del pago de casi u$s 6.500 millones al Club de París continuará siendo tratado entre ambos países: «Su ministro de Economía (Martín Lousteau) se encontrará en las próximas horas con el secretario de Tesoro, Henry Paulson. Que ambos hablen del tema».
El próximo paso en la búsqueda de un apoyo formal para la Argentina ante el Club de París por parte de Estados Unidos, dependerá, después de la visita de Shannon, de lo que entre hoy y mañana, Paulson hable con Lousteau en Washington, adonde el ministro viajó anoche para participar, precisamente, de la Asamblea de Primavera (en el Hemisferio Norte) del FMI.
El funcionario norteamericano planteó también las limitaciones, para el avance de un acuerdo de la Argentina con el Club de París: Estados Unidos no tiene la capacidad de convencer a los países para que acepten que el FMI realice una auditoría exhaustiva de las cuentas públicas, antes de avalar un acuerdo. No se habló en ninguna de las reuniones de ayer, pero el enviado estadounidense dejó en claro que será tarea de la Argentina convencer, por ejemplo a Italia, Holanda y Japón, de la inconveniencia que el Fondo dé un visto bueno sin intervenir ante el Club de París. Más simple: la ayuda que compromete George W. Bush, termina en Washington. Mucho más claro fue Shannon cuando luego de la reunión con Cristina de Kirchner, en una conferencia de prensa, dijo que «hay otros pesados» que tienen que definir su posición y que no dependerían de las presiones de EE.UU. ante el FMI.
Segundos antes había dicho que «el interés de Estados Unidos es que la Argentina llegue a un acuerdo con el Club de París», y reconoció que las negociaciones, al menos entre nuestro país y el suyo por este tema, «están en marcha», algo que hasta ahora el gobierno argentino no quiso reconocer.
Las definiciones que Shannon le dio a Alberto Fernández sobre el apoyo de Estados Unidos ante el Club de París, fue el primer dato que inmediatamente llegó hasta oídos de Cristina de Kirchner, antes de comenzar el almuerzo en la Casa de Gobierno. El dato distendió el resto de las reuniones, y, por la noche, en Olivos, se hacían cuentas sobre los países que en teoría estarían cerca de la Argentina en las discusiones por el Club de París. Además de Estados Unidos, el gobierno contabiliza a España y Francia entre los que, en teoría, apoyarían a la Argentina. El próximo paso para sumar aliados a la lista se dará en mayo, cuando (si se confirma), Cristina de Kirchner participe de la cumbre de América latina y la Unión Europea en Lima y se encuentre con la canciller germana Angela Merkel. Alemania, en el diseño estratégico local, sería el próximo país integrante del Club de París a convencer.
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