Alberto Fernández esperará hasta mañana para tomar la decisión de acelerar la oferta a los acreedores y acercarla ya al 49,9% estimado como final, presentarla formalmente ante la Security and Exchange Commission (SEC) y hacerla pública este viernes. Para esto aguardará hasta último momento una charla con los dos principales aliados que el Gobierno mantiene con los fondos de inversión privados: David Martínez, de Fintech, y Hans Humes, de Greylock. El dato que el Presidente quiere tener sobre la mesa antes de dar el avance definitivo es qué tan cerca se encuentra la Argentina de alcanzar el 75% de aprobación a su propuesta. Si, como cree el oficialismo, ya se navega cerca del 60% (al menos en lo que refiere a los bonos emitidos durante el macrismo), el panorama general se presentará algo optimista. El problema es si aún el aval se mantiene por debajo de ese porcentaje.
Ese viernes, casi un mes después de la primera presentación fallida del 8 de mayo, el Gobierno buscará, al menos, acercarse a un 60%/66% de adhesión general. Esto le permitiría, si bien no cerrar la ronda de negociaciones, continuar debatiendo un tiempo más con los bonistas. Y, eventualmente, avanzar, tal como adelantó este diario, con la aplicación de la “cláusula de reasignación” y presentar como cerrada una primera etapa del canje con la cantidad de acreedores que hayan aceptado la propuesta modificada. Esa presentación que se blanqueará ante los mercados el 12 será la segunda oficial, presentada ante las autoridades del FMI como la que más se acerque a la máxima impuesta por el organismo, y que afirma que la Argentina no puede ofrecer un Valor Presente Neto (VPN) que no supere el 50%.
Como adelantó este diario, la decisión la tomará personalmente el Presidente, evaluando cómo marcharon las negociaciones entre Economía y los acreedores durante el fin de semana. El miércoles Guzmán volverá a encontrarse con él y analizarán la evolución final de las discusiones con los tres grupos de acreedores. La premisa siempre será que, en el mejor de los casos (y tomando en cuenta una eventual emisión de un cupón PBI), la oferta final no podrá superar el 49,9% de VPN. Siempre el acuerdo final deberá tener un 4 delante. Ese porcentaje es el que autorizó y avaló el FMI en el documento del equipo técnico del lunes pasado, y será la frontera máxima que están dispuestos a ofrecer desde el Ministerio de Economía. Hace una semana, la oferta oficial no superaba el 47% de VPN, sabiendo que aún había margen para mejorar, pero sin la decisión específica sobre en qué punto podría caer una transición de dinero hacia los acreedores. Los acreedores se mantuvieron toda la semana en un nivel del 55%, con lo que la distancia en dinero se ubicaba entre u$s4.000 y u$s5.000 millones, según el título que se analice y siempre sin contar el cupón, lo que dependerá, obviamente, de la evolución de la economía argentina.
Los acreedores (con matices importantes) se mantienen en un reclamo promedio del 55%, con lo que ahora serán los tenedores de deuda los que deberán hacer el mayor esfuerzo (perder de ganar dinero) para acercar posiciones.
Dejá tu comentario