«El superávit fiscal primario necesariamente tiene que ser alto y por lo tanto difícilmente se lo vaya a obtener en forma inmediata. De lo contrario ese nivel de deuda/PBI significará una mayor carga impositiva ya que «se necesita mayor cantidad de pesos para pagar la misma deuda en dólares», explica. El ratio deuda recaudación se elevó de 308,6 por ciento en diciembre pasado a 1.258 por ciento en la actualidad, lo que significa un esfuerzo de recaudación cuatro veces mayor al de 2001.
«La clave para reestructurar la deuda externa pasa por lograr un desempeño fiscal viable y sostenible mediante una meta estricta en el gasto público», explica la entidad que dirige Carlos Pérez.
El superávit que se necesita para alcanzar tal desempeño fiscal, «aseguraría la estabilidad cambiaria y fomentaría una mayor tasa de crecimiento del Producto, lo cual permitiría una disminución progresiva de la relación deuda-PBI», agregó la Fundación.
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