Afirman que reducir la incertidumbre económica es clave para contener al dólar

Economía

En búsqueda por controlar las subas de los dólares paralelos, el Banco Central reforzó en el último tiempo los controles cambiarios, a la vez que implementó una política monetaria más astringente y subió la tasa de interés para acercarla a la depreciación esperada de la divisa oficial. De todas formas, según afirmó Ecolatina, “en un contexto de tanto riesgo, absorber pesos y elevar la tasa de interés no alcanza para desincentivar la demanda de dólares”. La consultora sostuvo que, en la actualidad, “los problemas cambiarios no parecen responder al atraso del dólar oficial, sino que provienen de un elevado apetito dolarizador producto de la elevada incertidumbre que pesa sobre la economía”. Más allá del efecto de imprevisibilidad que aportó la pandemia, desde Ecolatina remarcaron que “para reducir esta falta de previsibilidad es condición necesaria -pero no suficiente- cerrar la reestructuración de la deuda pública en moneda dura con privados”.

“Inicialmente, el Gobierno aclaró que tenía un plan económico, pero que no lo iba a dar a conocer hasta reestructurar la deuda, situación que ya se ha extendido demasiado”, sostuvo la consultora, que se refirió al desequilibrio fiscal/monetario causado por las medidas para atenuar el impacto del coronavirus. “Es importante aclarar cómo se piensa corregir dicho desequilibrio para no deteriorar las expectativas. Por último, llegará el turno de anunciar medidas y estímulos para consolidar y acelerar la recuperación. Se puede creer o no en los planes económicos, pero si el sector privado demanda mayor certidumbre, es importante ofrecerlas”, concluyó.

“La cuestión de la renegociación de la deuda aún no concluida, tanto como los efectos de la pandemia, son condiciones que presionan al alza las cotizaciones paralelas del dólar en un contexto en el cual los agentes económicos está claro que toman posiciones precautorias, y por ende el dólar en sus diferentes expresiones es un refugio de valor. Lo que no se puede hacer, dirigiendo la política pública, es que esa brecha (que se ha reavivado en las últimas semanas, pero no ha explotado) determine decisiones de política económica que son tal vez mucho más estructurales”, analizó ante Ámbito el economista Sergio Chouza, quien aclaró: “No necesariamente hay que creer que cerrando la negociación con los acreedores privados, se va a descomprimir la brecha y entonces por eso pagar cualquier cosa”.

Sobre definir un “plan económico poscuarentena”, Chouza remarcó: “Esa visión de un plan macroeconómico integral, o este latiguillo que se suele pedir, parece ser más un cliché a partir del cual se necesitan números arriba de la mesa para poder criticarlos. Trazar una trayectoria fija puede llegar a ser más un limitante para tomar decisiones que puedan ser más pragmáticas que un salvavidas. Hay que entender que se está en una situación de altísima volatilidad, también producto de variables que no se pueden controlar, como los efectos de la pandemia. Sí es importante que se tracen objetivos más estructurales”.

Por su parte, Guido Lorenzo, director de la consultora LCG, señaló: “Soy un poco escéptico respecto a que si se arregla la deuda, baja el tipo de cambio paralelo. Me parece que en buena parte está reflejando, además de la incertidumbre, el desequilibrio que hay en el mercado de pesos. Me parece que para atacar ese problema, debería haber algún plan en términos monetarios: actualmente, la política monetaria es un apéndice de la política fiscal y la política fiscal está dominada por la pandemia. Entonces, dependemos de eso. La incertidumbre juega un factor importante, pero no se quita del todo con el arreglo de la deuda”.

En cuanto a las posibles medidas que se pueden tomar, el analista remarcó: “Soy de proponer un desdoblamiento cambiario de facto, para que sea más prolijo el acceso y eso elimina la incertidumbre. Por otro lado, no creo que un plan en este momento sea la forma más adecuada; pero sí algún tipo o dirección, hacia la cual va la Argentina, es lo que falta. No pretendo un plan que diga la reducción del déficit va a ser de éste u otra manera, pero sí uno que diga que va a haber reducción del déficit fiscal, por ejemplo. Entonces, me parece que algunas señales de certezas sobre qué modelo de país vamos a construir hacia adelante sería algo bueno”.

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