En el primer semestre del año las importaciones desde Brasil crecieron 90,3% pero no hay invasión de productos brasileños. Así asegura un informe de Abeceb.com elaborado por el Centro de Estudios Bonaerense (CEB). Según explican allí, los sectores que explican el crecimiento absoluto de las importaciones desde Brasil son escasos ya que 35,8% del aumento se debe al incremento en las compras de vehículos, y máquinas y aparatos mecánicos, que son dos sectores que aún están en niveles de importaciones inferiores a los de 1999 (51% y 39,1% respectivamente).
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«En consecuencia, se verifica que existe una suba de importaciones respecto al año pasado, pero que ello no puede ser considerado como invasión hasta el momento, ya que en gran medida se trata de sectores en los que la producción argentina es baja y no alcanza a cubrir su demanda local y, además, se trata de sectores específicos y no del total del comercio bilateral», señala la entidad que dirige el ex-secretario de Industria, Dante Sica.
Asimismo, realizando un análisis puntual sobre algunos productos que representan 21,9% de las importaciones desde Brasil, y que crecieron fuerte en el semestre, se encuentran situaciones diversas. Por ejemplo, en la industria textil, específicamente en tejidos de algodón y tela de jean se verifica que una elevada proporción del consumo en la Argentina es de productos brasileños. En otros bienes, en los cuales la producción local es escasa, como lavarropas y heladeras, «es lógico que ante la recuperación de la demanda local también aumenten las importaciones», explica.
En el caso del sector automotriz, el CEB explica que la elevada proporción de importaciones desde Brasil respecto al consumo aparente se explica por una situación especial de esta industria. En Brasil se produce un gran número de modelos nuevos y de tamaño pequeño que están entre los más demandados en la Argentina, mientras que la industria local está en un proceso de transición luego de pasar una de sus peores crisis.
«En casos como el del calzado y el de pollos, los niveles de compras a Brasil, en relación al consumo aparente nacional, además de ser bajos, son inferiores al nivel de importaciones del año 1999», señala, aunque aclara que «de todas maneras en algunos sectores específicos este creciente flujo de compras a Brasil ya empieza a representar una importante proporción del consumo argentino total, o sea, en la relación importaciones desde Brasil respecto a consumo interno del sector en la Argentina».
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