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El ministro envió ayer al Congreso una avanzada de funcionarios de su cartera para terminar de pulir las diferencias que todavía se mantienen con los proyectos antievasión. Apurado por la negociación con el Fondo, Lavagna quiere que se introduzca la menor cantidad de cambios posibles en esas iniciativas, pero hasta ahora no ha tenido suerte en la aprobación en comisión de la figura de asociación ilícita en el delito de evasión y los cambios en el monotributo, ambos con fuerte oposición incluso en el bloque PJ. Informate más
Los problemas comenzaron en el Congreso alegando que se deben diferenciar los distintos tipos de contratos que se realizan: «No es la misma modalidad para la venta de petróleo que para los granos», dicen, por ejemplo.
Además, los diputados alegan que el gobierno desconoce la existencia de un Decreto, el 1.177 de 1992, que establece que toda operación de exportación de granos debe registrarse dentro de las 48 horas de concretada la venta y a precios adecuados a los mercados de commodities y luego el exportador tiene 360 días para realizar el despacho de las mercaderías. Pero con la interpretación de la AFIP, sostienen en el Congreso, se estaría destruyendo el mercado de operaciones a futuro al obligar a liquidar el impuesto en base al valor de los granos al momento de su embarque y no sobre el precio declarado al momento de la venta. Con lo que se tornaría imposible realizar ese tipo de contratos, los más comunes en el mercado mundial de commodities. La diferencia de recaudación, argumenta la DGI, va de $ 19 millones a $ 400 millones. De todas formas el ministro deberá terminar de definir el tema hoy con el bloque PJ.
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