6 de abril 2026 - 12:29

Gas para el invierno: avanza la licitación de GNL con gestión privada en medio de la tensión global

Se trata de la primera experiencia bajo un esquema de administración privada de las compras. Los precios aparecen como una de las principales preocupaciones.

Dos ofertas compiten por la compra de GNL para el próximo invierno bajo el nuevo esquema sin intermediación estatal, en un contexto internacional marcado por la volatilidad de precios y la guerra.

Dos ofertas compiten por la compra de GNL para el próximo invierno bajo el nuevo esquema sin intermediación estatal, en un contexto internacional marcado por la volatilidad de precios y la guerra.

La licitación para garantizar el abastecimiento de gas durante el invierno sumó un nuevo capítulo clave para el sistema energético argentino. Energía Argentina S.A. (Enarsa) confirmó la presentación de dos ofertas técnicas en el proceso que definirá quién estará a cargo de importar Gas Natural Licuado (GNL) y comercializarlo como gas regasificado en el mercado local. Se trata de la primera experiencia bajo un esquema de administración privada de las compras, en línea con la política oficial de retirar al Estado de la intermediación comercial y avanzar hacia un modelo de mayor competencia y eficiencia.

El proceso tiene un cronograma definido y contrarreloj. La apertura de las ofertas económicas se realizará el 13 de abril, mientras que la adjudicación está prevista para el 21 del mismo mes. Los tiempos no son menores: de esta licitación dependerá buena parte del abastecimiento durante los meses de mayor consumo, cuando la demanda residencial e industrial de gas se dispara por las bajas temperaturas.

El trasfondo internacional agrega un nivel de complejidad inédito. La guerra en Medio Oriente y las tensiones geopolíticas siguen impactando de lleno en el mercado energético global, especialmente en el comercio de GNL. Las interrupciones y riesgos en rutas clave como el Estrecho de Ormuz -por donde circula cerca del 20% del GNL mundial- generan incertidumbre sobre precios y disponibilidad, obligando a los compradores a buscar alternativas logísticas más seguras.

Cuánto costará el GNL para el invierno

A este escenario se suma el fuerte peso fiscal y operativo que implica el abastecimiento invernal. En 2025, Energía Argentina desembolsó cerca de u$s700 millones para importar 27 barcos de GNL, destinados mayormente a la generación térmica y, en menor medida, a cubrir la demanda prioritaria de hogares, comercios e industrias en los picos de consumo.

Para este año, las proyecciones son aún más exigentes: el costo podría escalar hasta los u$s1.200 millones, dependiendo de la intensidad y duración del invierno. El desafío se agrava por los plazos acotados para implementar el nuevo esquema de compras privadas, en un contexto internacional tensionado por la guerra, que ya elevó el precio del GNL a niveles cercanos a los u$s21 por millón de BTU -muy por encima de los u$s12 promedio del año pasado- y abre interrogantes sobre la disponibilidad de cargamentos con tan poca anticipación.

GNL buque exportación.jpg

Incertidumbre por los precios del GNL

En este contexto, los precios aparecen como una de las principales preocupaciones. Ejercicios realizados en el sector estiman valores de importación en torno a los u$s25 por MBTU, muy por encima de los niveles inicialmente previstos e incluso superiores a las cotizaciones actuales en Europa. Este salto podría tener impacto directo en el costo del gas en Argentina, donde el millón de BTU para usuarios finales podría escalar significativamente si se incorpora el costo del GNL importado durante el invierno.

La paradoja argentina vuelve a quedar en evidencia. A pesar del crecimiento sostenido de Vaca Muerta, que se consolida como uno de los principales reservorios de shale del mundo, el país aún no logra cubrir completamente su demanda en los picos estacionales. La falta de infraestructura y capacidad de evacuación obliga a recurrir a importaciones en momentos críticos, tensionando las cuentas energéticas.

Mientras tanto, el mundo avanza a gran velocidad en la carrera por el GNL. Estados Unidos, por ejemplo, continúa expandiendo su liderazgo exportador. El Export-Import Bank of the United States aprobó recientemente más de u$s2.000 millones para respaldar envíos de GNL a Egipto, una señal clara de cómo las grandes potencias energéticas buscan asegurar mercados y consolidar relaciones estratégicas. Este tipo de acuerdos refuerza la competencia global y eleva la vara para nuevos jugadores.

En paralelo, Qatar y otros grandes productores avanzan con proyectos que podrían saturar la oferta en los próximos años, generando una ventana de oportunidad limitada para países emergentes en el negocio del GNL. Postergar decisiones de inversión podría implicar que recursos como los de Vaca Muerta queden sin desarrollar plenamente durante décadas.

La oportunidad para Vaca Muerta

En este escenario, Argentina tiene una oportunidad histórica, pero también un desafío urgente. El desarrollo masivo de Vaca Muerta permite proyectar una industria exportadora de GNL con alcance global, capaz de abastecer mercados en Asia y Europa. La ubicación geográfica en el Atlántico Sur ofrece, además, una ventaja estratégica: rutas marítimas más seguras y sin los cuellos de botella geopolíticos que enfrentan otras regiones.

De eso se habló en el webinar “Qatar, Mozambique y Argentina; una misma pregunta ¿qué hace realmente viable un proyecto LNG?”, que organizó Megsa, Gonzalo Cabrera, CEO de Wave Transition: "Ya no dependemos de transportar el gas de Vaca Muerta en la región, sino que podemos exportarlo a todo el mundo", dijo el organizador, quien remarcó que el timing es determinante para insertarse en el mercado global.

En esa línea, Cabrera advirtió que Argentina debe construir rápidamente confiabilidad como proveedor, basada en entregas consistentes y excelencia operativa desde el primer día. El verdadero desafío será convertir la urgencia coyuntural -importar GNL para pasar el invierno- en una estrategia de largo plazo que permita al país dejar de ser un comprador ocasional y transformarse en un exportador relevante de energía a escala global.

La licitación en curso, entonces, trasciende el abastecimiento del próximo invierno. Es, en definitiva, una muestra de la transición que atraviesa el sistema energético argentino: de un esquema con fuerte intervención estatal hacia uno con mayor protagonismo privado, en un contexto global cada vez más competitivo y desafiante.

Es más, la Secretaría de Energía anunció que el próximo martes 14 de abril se realizará la presentación y apertura de ofertas técnicas para la venta del paquete accionario que posee el Estado nacional de CITELEC, sociedad controlante de Transener, la mayor transportadora eléctrica del país.

Dejá tu comentario