El oficialismo dio hoy un paso clave para lograr la rápida aprobación del Presupuesto del 2007, cuando la Comisión de Presupuesto de la Cámara baja logró emitir dictamen favorable a la iniciativa que otorga amplios poderes al presidente Néstor Kirchner en materia impositiva.
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El proyecto, cuestionado con distinto énfasis desde la oposición, da poderes a Kirchner para subir el mínimo no imponible en el impuesto a las Ganancias, que implicaría un incremento de sueldos de bolsillo.
Justamente ese tema provocó un duro reclamo de trabajadores petroleros en el sur del país, que le arrancaron a la ministra Felisa Miceli el compromiso de que los adicionales de su nómina salarial no serán tenidos en cuenta para calcular la posición de Ganancias.
Los empleados en relación de dependencia destinan cada vez más dinero a afrontar este gravamen, porque los salarios aumentaron pero el mínimo no imponible se mantuvo.
Así, cada vez hay más empleados alcanzados por este tributo, lo cual representa un "golpe al bolsillo", según advierten desde las centrales sindicales.
Ante esa situación, el presidente se quiere garantizar para el año próximo el poder para reducir lo que pagan los asalariados por este impuesto, una herramienta significativa en un año electoral.
La intención del bloque oficialista es tratar el próximo miércoles en el recinto este proyecto, que prevé un crecimiento del 4 por ciento para el 2007.
Así, el gobierno nacional se aseguraría que la iniciativa se transforme en ley antes de que concluya el período de sesiones ordinarias.
La norma prevé una inflación de entre el 7 y 10 por ciento, y un aumento del 29,3 por ciento en las partidas para la seguridad social, debido, principalmente, al incremento del 13 por ciento para las jubilaciones.
El radicalismo firmó el despacho en disidencia total, mientras que la CTA, Propuesta Republicana (liderada por Mauricio Macri), los duhaldistas lavagnistas y los puntanos de Adolfo Rodríguez Saa presentaron dictámenes de minoría en contra de la propuesta oficial.
Es que la oposición quiere que el destino de los fondos excedentes que se obtengan en la recaudación pase por el Congreso para aprobarse.
Si se tiene en cuenta que la mayoría de los especialistas está vaticinando un crecimiento del 6 por ciento para el año próximo, dos puntos por encima de la pauta oficial, todo indica que los ingresos al Fisco estarán muy por encima de lo previsto por el proyecto.
Para reasignar esos fondos, el gobierno ya se garantizó los "superpoderes" para el jefe de Gabinete.