Los diplomáticos argentinos comenzaron a preparar la cumbre-aniversario del Mercosur que se realizará en Iguazú en los próximos días, a la luz del final de la cumbre presidencial de Mar del Plata. El primer entuerto que deberán resolver es la diferencia que existe entre la posición sobre el ALCA que manifestó el presidente brasileño Lula da Silva en Mar del Plata, donde se alineó calladamente con la posición argentina de rechazar por ahora su creación, y la que manifestó 24 horas más tarde cuando se reunió con George Bush en Brasilia. El Lula «duro» de la primera reunión se convirtió en un «blando», quizás a cambio de quedarse con un liderazgo regional y, además, de algunas concesiones de Washington. Veamos qué hizo en una y en otra oportunidad.
• El sábado, la disidencia en torno a la firma del ALCA dividió a los delegados y eso quedó reflejado en el punto 19 de la declaración que recoge las dos posiciones. La posición «blanda» ante Estados Unidos de los 29 países que quieren un ALCA ya, quedó expresada en estos términos:
«Algunos miembros sostienen que tenemos en cuenta las dificultades que ha tenido el proceso de negociaciones del Area de Libre Comercio de las Américas (ALCA), y reconocemos la contribución significativa que los procesos de integración económica y la liberalización del comercio en las Américas pueden y deben aportar al logro de los objetivos de la cumbre de crear trabajo para enfrentar la pobreza y fortalecer la gobernabilidad democrática. Por ello, mantenemos nuestro compromiso con el logro de un acuerdo ALCA equilibrado y comprensivo, dirigido a la expansión de los flujos comerciales y, en el nivel global, un comercio libre de subsidios y de prácticas que lo distorsionen, con beneficios concretos y sustantivos para todos, teniendo en cuenta las diferencias en los niveles de desarrollo y tamaño de las economías participantes y el tratamiento especial y diferenciado de las economías más pequeñas y vulnerables.» . La posición de los « duros» ante Estados Unidos, es decir el Mercosur (entre ellos Brasil, presidido por
«Otros miembros sostienen que todavía no están dadas las condiciones necesarias para lograr un acuerdo de libre comercio equilibrado y equitativo, con acceso efectivo de los mercados libres de subsidios y prácticas de comercio distorsivas y que tome en cuenta las necesidades y sensibilidades de todos los socios, así como las diferencias en los niveles de desarrollo y tamaño de las economías.»
• Esto se firmó el sábado por la tarde, y apenas 24 horas después, al finalizar su reunión en Brasilia, Lula publicó junto con
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