Ayer se acentuó la desconfianza de inversores con Brasil, el más afectado en la región. El dólar trepó a 3,07 reales, acumulando un incremento de más de 8% desde comienzos de julio. Ayer aquí también la moneda norteamericana siguió en alza, con un cierre a $ 2,98, a dos centavos del valor de agrado del presidente Kirchner. Los inversores anticipan complicaciones en la región, en particular por la suba de tasas en EE.UU. Bancos norteamericanos ya están recomendando a sus clientes reducir sus exposiciones en títulos de países emergentes. Aquí, creció la demanda de divisas de empresas para pagos al exterior y los traspasos de ahorristas de plazo fijo a cuentas a la vista y, en menor medida, para comprar dólares.
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Ayer, el principal motor de la suba fueron las compras de bancos y empresas que operan a nivel mayorista. Como viene ocurriendo en los últimos días, la demanda minorista en las casas de cambio fue (si bien mayor que la de meses atrás) apenas moderada. Los grandes operadores optaron por dolarizar parte de sus carteras atendiendo a dos factores. Informate más
En este sentido, ayer el Central acompañó el alza del dólar con la compra de u$s 1,1 millón. La autoridad monetaria apenas intervino en el mercado y se limitó a apuntalar el movimiento ascendente con pequeñas compras puntuales a lo largo del día.
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