Deuda: esperan que señales de avance tranquilicen al dólar

Economía

En la medida en que vaya transcurriendo el segundo semestre es de esperar que el Gobierno vaya dando más señales de un acercamiento al Fondo Monetario Internacional, aunque tales movimientos van a ser delicados para contentar a los mercados y a su vez retener el voto del oficialismo de cara a las elecciones. El objetivo final sería ayudar a disminuir la volatilidad del tipo de cambio y dar mayor certidumbre. Así opinaron algunos economistas consultados por Ámbito. Durante el fin de semana, el Ejecutivo comenzó a caminar en ese sentido, al confirmarse que se va a usar parte de los Derechos Especiales de Giro (DEG) por u$s4.300 millones para cancelar vencimientos.

Walter Morales, director de la consultora WISE, anticipó que desde el Gobierno “van a empezar a mandar señales” sobre un futuro acuerdo, aunque sostuvo que “hay mucha política en el medio”. “El el corto plazo, lo que impulsa al dólar son las trabas”, explicó el titular de WISE quien prevé que si desde Economía se dieran mayores certezas sobre el entendimiento “se deberían calmar los dólares bursátiles”. Incluso, sostiene que la cotización del blue podría bajar a un nivel del CCL que se pacta en el Segmento de Negociación Bilateral (SENEBI).

Por su lado, el economista Ivan Carrino dijo que señales sobre un futuro entendimiento “podría funcionar como un ancla” en virtud de que un programa con el FMI implica para el país tener que ofrecer “metas de déficit fiscal, de normalización del mercado de cambios y de ajuste de tarifas”, entre otras cuestiones a resolver. “Para los inversores implicaría que algo de esto se va a resolver”, manifestó.

Si bien trascendió que una alternativa para el ministro Martín Guzmán podría ser la de adelantar una carta de intención para la firma de un programa en 2022, algunos creen que eso no sería viable antes de noviembre.

Agustín Etechebarne, de la Fundación Libertad y Progreso, no ve que vaya a haber grandes avances antes de las elecciones legislativas de este año, aunque coincide en que la decisión de pagar con DEG los vencimientos de este año “da tranquilidad y espacio” para seguir buscando un entendimiento.

“El primer semestre lo pudimos pasar bien gracias a la soja y el impuesto a la riqueza. En el segundo hay mayor déficit fiscal pero está este ingreso, y eso permite que no se espiralice el tipo de cambio y ganar tiempo”, señaló. No obstante, advirtió que en 2022 “va a estar creciendo mucho la deuda del Banco Central” debido a la emisión de letras y de pases pasivos.

Economistas heterodoxos se mostraron menos optimistas respecto del efecto de FMI sobre el dólar. Nicolás Pertierra, del Centro de Estudios Scalabrini Ortiz (CESO) afirmó que “la volatilidad puede seguir” aunque el gobierno vaya dando señales de acercamiento al organismo. “Si uno sacara el factor del FMI, queda el contexto electoral. La empresa que tiene excedentes ahora lo que hace es comprar dólares y esperar en vez de invertir”, reconoció. Indicó que “hasta las elecciones en el Gobierno van a tratar de fortalecer el crecimiento” lo que implica ampliar el gasto.

Martín Burgos, del Centro Cultural de la Cooperación (CCC), subrayó que las señales de avance con el Fondo “pueden servir”, pero dijo ser “escéptico de que los mercados jueguen a favor”. Opinó que “puede que se tranquilice algo” el mercado cambiario si se usa el dinero que va a mandar el Fondo para pagar los vencimientos, pero advirtió que “hasta que no se logre un acuerdo razonable va a seguir así”.

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