Washington advirtió que sancionará con dureza a cualquier país que suministre armamento a Teherán, en medio del estancamiento de las negociaciones y crecientes sospechas sobre Beijing.
Trump desafía otra vez a Xi Jinping, mientras escala la tensión en Medio Oriente con el estrecho de Ormuz.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, elevó la presión internacional al advertir que impondrá aranceles del 50% a China si se confirma que está brindando apoyo militar a Irán en la guerra de Medio Oriente, en un contexto de máxima tensión geopolítica.
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La advertencia apunta directamente a Beijing, señalado por Washington como uno de los posibles actores que podrían estar colaborando con Teherán en materia de defensa. Según el mandatario, si se comprueba ese vínculo, la respuesta económica será inmediata y contundente.
“Si descubrimos que lo están haciendo, tendrán un arancel del 50%”, sostuvo Trump, en lo que definió como una medida “asombrosa” por su magnitud.
Donald Trump amenaza a China con más aranceles en medio de la tensión en Medio Oriente
La amenaza no se limita a China. La Casa Blanca ya había advertido que cualquier país que suministre armamento a Irán podría enfrentar sanciones comerciales similares, en una estrategia que combina presión económica con la ofensiva diplomática y militar en Medio Oriente.
El endurecimiento del discurso llega en un momento delicado: las negociaciones entre Estados Unidos e Irán están prácticamente estancadas y crece la preocupación por una escalada del conflicto. En paralelo, informes de inteligencia sugieren que podrían existir movimientos para reforzar las capacidades militares iraníes, lo que encendió las alarmas en Washington.
Trump y Xi
Último encuentro entre Donald Trump y Xi Jinping en el Aeropuerto Internacional de Gimhae en Busan, Corea del Sur, el jueves 30 de octubre de 2025.
Desde China, sin embargo, rechazaron las acusaciones y negaron cualquier envío de armas, insistiendo en que mantienen una postura de no intervención y respeto al derecho internacional.
La advertencia de Trump también impacta en el plano económico global. La posibilidad de nuevos aranceles entre dos de las principales potencias del mundo abre un nuevo frente de tensión comercial, con potenciales efectos sobre mercados, cadenas de suministro y precios internacionales.
En este escenario, la disputa entre Estados Unidos, Irán y China deja de ser solo un conflicto regional para convertirse en una pulseada de alcance global, donde la economía y la seguridad vuelven a entrelazarse peligrosamente.
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