4 de octubre 2007 - 00:00

Dos enseñanzas de Lula

Luiz Inácio Lula da Silva y Cristina Kirchner.
Luiz Inácio Lula da Silva y Cristina Kirchner.
Hace dos años Brasil tomó la decisión de cancelar su deuda con el Club de París -«sin bravatas», como aclaró entonces Lula da Silva-, lo que prometió Cristina de Kirchner que ahora hará la Argentina. En la ocasión, el gobierno brasileño evitó exponer la decisión como una necesidad para atraer inversiones, al revés de lo que hoy hace la Argentina. Su estrategia confesa obedeció, más bien, al propósito de mejorar la calificación de riesgo del país. Obvio, el principio de un plan de desendeudamiento de largo plazo. Hoy Brasil tiene un riesgo soberano de menos de la mitad que el argentino y está cerca de acceder al grado de inversión, lo que le permite financiar sus compromisos a tasas mucho más bajas que nuestro país (y además, comprarle las empresas). Esa fue, ayer, una enseñanza. La otra rozó la cuestión del uso electoralista del dinero público como problema común a muchos países. La Argentina y Brasil se parecen. Sin embargo, en el país vecino la ley impide a los funcionarios inaugurar obras tres meses antes de la celebración de elecciones. ¿Cuál sería el resultado de los próximos comicios en la Argentina si se hubiese controlado la entrega discrecional de obras públicas, partidas presupuestarias y subsidios? No es lo único para imitar en quien pretende mejorar la calidad institucional: en la tierra vecina, los funcionarios que quieran presentarse a elecciones deben renunciar a sus cargos seis meses antes de la votación. Otro modo de no confundir el interés público con el privado o personal.

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