Anoche a última hora el presidente Eduardo Duhalde le encargó su primera tarea al flamante ministro de la Producción Ignacio de Mendiguren: armarle una reunión «con carácter de urgente» con un centenar de empresarios «industriales». Los requisitos para el cónclave --que finalmente se realizará hoy en Olivos al mediodía-prevén que los convocados «sean empresarios de la producción» (lo que excluye a los sectores servicios y financiero) y que el auditorio esté conformado «80 por ciento de PyMEs, 20 por ciento de grandes empresas».
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Dado que la reunión se iniciaría antes de que el titular de la cartera económica Jorge Remes Lenicov dé a conocer el plan económico, la misma tendría como propósito anticipar los principales lineamientos del mismo a los hombres de empresa.
Algunos de los invitados a Olivos hoy ya eran habitués de esta clase de cónclaves: cuando Duhalde era gobernador de Buenos Aires solía realizar reuniones similares en el Banco Provincia. Allí -recordaban-tampoco invitaba a banqueros y representantes del sector servicios.
Hasta anoche, la gente de la UIA había conseguido reunir a un par de docenas de empresarios, entre los que se contaban Sergio Einaudi (Techint), Eduardo Bakchellian (Gatic), Héctor Massuh (de la papelera del mismo nombre) y Guillermo Gotelli (Alpargatas) por los grandes.
Entre los empresarios chicos y medianos aceptaron conversar con el presidente José Luis Villegas (AVH), Norberto Eiriz (DVD One), Luis Scalella (Gativideo), Aldo Espósito (Curtiembres Espósito), Alberto Bustelo (Gancia), Pablo Dellepiane y Guillermo Padilla (de las licoreras que llevan sus apellidos), Sergio Bagcheian (titular de la Cámara Argentina de la Industria de la Indumentaria) y Juan Moravec (de la UIA de la Patagonia).
Según trascendió, eran febriles los intentos por sumar a la convocatoria a figuras representativas de algunos de los grandes grupos que faltarían en este listado (Bem-berg, Macri, etc.) pero conspiraba contra esta intención el hecho de que muchas de las cabezas de esos holdings estaban fuera de la Ciudad, y no había tiempo material para que regresaran. «Nos avisaron demasiado sobre la hora: no había con quién hablar», se quejaban en el entorno del «Vasco».
• Interpretación
Sin embargo, otros interpretaban las posibles ausencias -en caso de que finalmente se produzcan-como un reflejo de las polémicas que des-pertó en parte del empresariado el nombramiento de De Mendiguren al frente de la cartera de Producción.
Mientras tanto, ayer los hombres de De Mendiguren trabajaban en las medidas que encararán de este ministerio que tendrá bajo su órbita a la secretarías de Agricultura, Ganadería, Pesca, Alimentación, Industria, Comercio, Minería y Defensa de la competencia. En cambio hasta anoche aún no estaba definido si también dependerían del Ministerio de la Producción las áreas de infraestructura, energía o comunicación, o bien seguiría funcionando el Ministerio de Infraestructura creado por la Alianza.
Si bien las propuestas del nuevo funcionario ya son conocidas por todos, los técnicos del ex UIA sólo confirmaron por la noche de ayer que se trabaja sobre un nuevo esquema de negociación con el Mercosur (los empresarios tendrían libertad para negociar con Brasil) y en implementar severos controles en la Aduana y en temas anti-dumping. A pocos minutos de asumir, De Mendiguren hizo sus primeras declaraciones y confirmó su posición «antimodelo»: «Se vive una situación traumática por la necesidad de salir del actual modelo económico, que se va a tener que superar».