El comportamiento del Indol deja en claro que la sensación general es que las principales variables financieras no se deberían desbocar por lo menos hasta fines de setiembre. Es una buena señal que la tasa de interés implícita en este tipo de operaciones se haya ubicado holgadamente por debajo de las tasas mensuales de otras inversiones como las Lebac o los plazos fijos. Los primeros pasos del dólar futuro indican valores razonables dentro de un escenario de paulatina estabilización.