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18 de septiembre 2002 - 00:00

EEUU: La inflación en agosto fue 0,3%

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La inflación subyacente, que excluye los precios más volátiles de alimentos y energía, subió en agosto un 0,3 por ciento, también el aumento mayor desde abril. En julio, se incrementó en un 0,2 por ciento.

Los precios que pagan los consumidores han aumentado entre enero y agosto a un ritmo muy cercano al 1,6 por ciento registrado durante 2001, que fue el más bajo en tres años. La tasa interanual se situaba en agosto de este año en un 1,8 por ciento, según el Departamento de Trabajo.

El IPC es la medición más amplia de los precios de bienes y servicios. Aproximadamente el 55 por ciento de ese índice cubre los precios que los consumidores pagan por servicios y el resto corresponde a bienes, incluidos alimentos, vestimentas, automóviles y utensilios eléctricos.

La inflación moderada ha dado a la Reserva Federal margen para el mantenimiento de su política monetaria generosa, que ha colocado los tipos de interés a su nivel más bajo desde 1961 (el 1,75 por ciento). El año pasado, para estimular el gasto de los consumidores -que representa dos tercios del Producto Interior Bruto (PIB) de Estados Unidos, la Reserva Federal aflojó su política monetaria once veces, con lo cual permitió la caída de los intereses.

El informe de hoy muestra que los precios de la energía, que representan casi el 8,3 por ciento de todo el índice, subieron un 0,6 por ciento en agosto después de un incremento del 0,4 por ciento en el mes anterior. Los precios de la gasolina subieron un 0,5 por ciento en agosto, después de un aumento del 1,5 por ciento el mes anterior.

Los precios de los alimentos, que representan casi el 20 por ciento del IPC, bajaron en agosto un 0,1 por ciento mientras que en julio se incrementaron en un 0,2 por ciento. Dentro la inflación subyacente, el mayor incremento fue el de tabacos, con un aumento del 2,4 por ciento, mientras que las matrículas escolares subieron 0,7 por ciento y los gastos por hospitalización se incrementaron también un 0,7 por ciento.

Los precios de la vestimenta aumentaron en agosto un 1,1 por ciento y los del transporte se incrementaron un 0,4 por ciento, a pesar de las rebajas en los precios de los pasajes aéreos. Las cifras de agosto indican numerosos aumentos sorprendentes en algunos productos pero, según los analistas, eso no señala una exacerbación de las presiones inflacionarias.
 Mediante su política monetaria -restrictiva o flexible-, la Reserva Federal disminuye o aumenta el dinero circulante de manera tal que atiende a su objetivo principal: el control de la inflación.

Desde diciembre pasado, cuando la Reserva Federal rebajó al 1,75 por ciento el tipo de interés interbancario, el banco central ha acentuado su vigilancia ante cualquier indicio de aceleración inflacionaria. En sus dos últimas reuniones, el 10 de julio y el 13 de agosto, el Comité de Mercado Abierto de la Reserva Federal ha expresado más preocupación por la incertidumbre de la recuperación económica que por la inflación, dejando la puerta abierta a una política monetaria aún más flexible.

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