Washington - La Reserva Federal (Fed) bajó otra vez sus previsiones de crecimiento para este año a entre 1,3% y 2%, medio punto menos que el cálculo anterior, a causa de la debilidad del mercado inmobiliario, de la crisis del crédito y de la disparada del petróleo.
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La revisión a la baja fue menor que la realizada en noviembre, cuando la entidad redujo el ritmo de crecimiento en 75 puntos básicos a una franja entre 1,8% y 2,5%.
La previsión de ayer es la segunda realizada bajo la nueva política implementada por el presidente de la Fed, Ben Bernanke, para intentar dar opiniones a tiempo sobre la mayor economía mundial.
Al mismo tiempo, la Fed aumentó sus previsiones de inflación para este año, que ahora quedaron proyectadas entre 2% y 2,2% (excluyendo energía y alimentación), contra 1,7% a 1,9% adelantadas hasta ahora.
Esta corrección «fue motivada en parte por la neta aceleración de los precios del petróleo», precisó la Fed.
Mientras tanto, «la inflación de base debería moderarse durante los próximos dos años», señaló la Fed, abriendo el camino a una posible nueva baja de las tasas en su próxima reunión del 18 de marzo. La Fed corrigió también al alza sus previsiones de desempleo para este año, con una tasa comprendida entre 5,2% y 5,3%, contrauna franja de 4,8%-4,9% prevista hasta ahora. En tanto, ayer se difundieron las actas de la reunión del 29 y 30 de enero pasado cuando redujeron en medio punto las tasas de interés.
«En ausencia de señales de estabilización del sector inmobiliario y a falta de estabilización de las condiciones financieras, el Comité de Mercado Abierto (COPOM, por sus siglas en inglés) convino en que los riesgos que pesan sobre el crecimiento se mantendrán incluso luego de esta decisión», destacó la minuta de la reunión.
Los participantes reconocieron al mismo tiempo que los datos recibidos sobre el frente de la inflación desde la precedente reunión de diciembre fueron «decepcionantes».
«La inflación estuvo generalmente alrededor de 2% durante los cuatro últimos años y los participantes señalaron que cifras durablemente elevadas podrían finalmente afectar las expectativas de inflación», agregaron.
Por su parte, el presidente de la Fed de San Luis, William Poole. dijo que «en cualquier momento, los funcionarios podrían implementar una política poderosamente expansiva que elimine la posibilidad de una recesión significativa, pero al hacerlo se haría al costo e incluso bajo la probabilidad de un incremento inaceptable en la tasa de inflación».
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