El mes anterior los precios al productor se redujeron un 0,3 por ciento, mientras que en octubre subieron un 0,8 por ciento.
El alza en diciembre está impelida por el crudo, cuyo costo aumentó un 2 por ciento, y la energía en general, cuyo precio subió un 1,8 por ciento.
Excluyendo la energía y la comida -que registró un incremento del 0,2 por ciento-, cuyos costos son muy variables de mes a mes, los precios al productor se redujeron un 0,1 por ciento, la misma cantidad que en noviembre.
En total, este índice aumentó un 4 por ciento en 2003, aunque si se excluyen los dos rubros mencionados sólo avanzó un 1 por ciento.
Estos resultados señalan que el extraordinario crecimiento de la economía estadounidense -que alcanzó un promedio anual del 8,2 por ciento entre julio y septiembre, el mayor incremento desde 1983-, no ha avivado la inflación.
Este crecimiento económico se ha visto acompañado por un aumento de la productividad del 9,2 por ciento, lo que ha reducido la presión sobre los precios.
Dejá tu comentario