29 de enero 2002 - 00:00

EEUU promete apoyo al país a un Ruckauf sin programa

La visita a Washington de Carlos Ruckauf se agotará en las relaciones públicas y tendrá poco que ver con la política exterior. El canciller visitará a los principales funcionarios de la administración de George W. Bush pero no podrá ofrecer respuesta alguna para la principal incógnita que se formulan esos interlocutores: cuál es el programa que llevará adelante la Argentina para salir de la crisis en que se encuentra sumida y recuperar credibilidad ante los inversores y los demás países que deben asistirla. Ruckauf ignora los lineamientos de ese programa, que todavía no está definido dentro del gobierno. A este problema principal, el canciller agrega otro que es su baja credibilidad personal: ¿quién puede creerle la promesa de un ajuste presupuestario a alguien que acaba de dejar la gobernación del principal estado argentino con tal de no llevar adelante ese recorte? Poca fuerza la de Ruckauf en esta visita que tendrá hoy su instancia más importante, la entrevista con el secretario del Tesoro, Paul O'Neill.

Redrado ayer acompañado por Ruckauf en la entrevista en Washington con el responsable del área de Comercio Exterior de EEUU, Robert Zoellick.
Redrado ayer acompañado por Ruckauf en la entrevista en Washington con el responsable del área de Comercio Exterior de EEUU, Robert Zoellick.
Washington, Estados Unidos (especial) - El gobierno anunció ayer que Condoleezza Rice, asesora presidencial para el Consejo de Seguridad Nacional de EE.UU., se había mostrado preocupada con la situación argentina y afirmó ayer, ante Martín Redrado, Diego Guelar y Ruckauf, que el gobierno de George W. Bush apoyará una solución a la crisis junto con los organismos financieros internacionales. Para hoy está prevista la reunión de ese grupo de enviados de Eduardo Duhalde con el secretario del Tesoro, Paul O'Neill (a las 10.30); y con el secretario de Estado, Colin Powell (12.45). Ruckauf, Redrado y el designado embajador en Washington Guelar fueron interrogados por la Rice sobre dos temas concretos: el estado de gestión del presupuesto 2002 y la actitud de los gobernadores provinciales frente a éste. La respuesta fue que se está trabajando para presentarlo en el Congreso la semana próxima y que en esa preparación están colaborando los mandatarios. La Rice señaló algo ya conocido: que a la predisposición a ayudar hay que apuntalarla con la definición de un plan económico y la aprobación de un presupuesto acorde con ese plan aún desconocido.

• Poder político

Pero además, Ruckauf puso el acento en los tiempos, apuntando a la rapidez que tenga la ayuda financiera, «por el vértigo de la crisis», señaló el canciller argentino. A la funcionaria, que los recibió en la Casa Blanca, se le hizo notar que «hoy el gobierno tiene poder político suficiente, pero el tiempo de que dispone para salir de la crisis es escaso».

La reunión con Condoleezza Rice, que estaba inicialmente prevista para las 11.15, finalmente se realizó a las 16.45, hora de Washington, 18.45 de Buenos Aires. En pleno invierno en el hemisferio norte, la capital de los Estados Unidos recibió a la delegación argentina con un clima primaveral, 18 grados y el cielo despejado.

La ronda de entrevistas de la misión argentina en los Estados Unidos comenzó al mediodía, antes del almuerzo, con el embajador norteamericano ante las Naciones Unidas, John Negroponte. Ruckauf fue aquí acompañado por el delegado argentino ante la ONU, Arnoldo Listre. Las cuestiones de seguridad continental, misiones de paz y la próxima reunión de ministros de Defensa la semana próxima fueron parte de la agenda.

Luego se almorzó en la residencia del embajador argentino con las segundas líneas del Departamento de Estado, de Comercio y de Seguridad Nacional. Fueron catorce comensales que hablaron en forma distendida, cada uno de sus áreas -de la parte argentina Ruckauf, Guelar, Redrado y Scioli-, mientras tomaban sopa de verduras y algunos cabellos de ángel, para luego atacar unos tiernos escalopes con puré. Todo regado con agua mineral.

A primera hora de la tarde,
Ruckauf, los embajadores Guillermo González (actual) y Diego Guelar (designado), el secretario de Turismo y Deportes, Daniel Scioli, Redrado y Rogelio Pfirter se reunieron con el secretario de Comercio, Robert Zoellick.

Este funcionario mostró comprensión de la situación argentina -como parecen ser las respuestas en toda relación diplomática-, y se acordó la creación de una comisión bilateral para el comercio y las inversiones.
Redrado planteó puntualmente el acceso al mercado de los Estados Unidos y las salvaguardias impuestas para la importación de acero; lo mismo que la necesidad de afirmar la relación 4 más 1, con el acento puesto en el Mercosur.

En los Estados Unidos hubo un llamado de advertencia a los turistas con destino a la Argentina, por las imágenes de desórdenes y saqueos que mostraron los noticieros de televisión. Ante esto
Scioli planteó la necesidad de rever esa medida, a lo que Zoellick asintió mientras tomaba nota. Y aseguró que el turismo será un tema más, agregado a la agenda bilateral. El funcionario norteamericano señaló la importancia de la integración de la región (Mercosur más Chile y Bolivia) y que había predisposición para ayudar. «La Argentina es una aliada y amiga de los Estados Unidos», farfulló en trabajoso castellano, afirmando que «hay que reconstruir la confianza». Al término del encuentro, Redrado se quedó un rato más hablando con el segundo de Zoellick, Peter Algeier.

Eran pasadas las 19 en Buenos Aires cuando maquillaron a Ruckauf, aprestándose a un reportaje de la CNN, y antes de una comida a la que invitó Ruckauf y señora a la canciller chilena, Soledad Alvear.

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