30 de enero 2002 - 00:00

"EE.UU. quiere ser locomotora"

Washington, EE.UU. (especial) - «Estados Unidos está dispuesto a ser la locomotora de América latina, y a veces tiene que ocuparse de arreglar los vagones», tarareó ayer Colin Powell, secretario de Estado norteamericano, ante la misión argentina integrada por Daniel Scioli, Martín Redrado, Diego Guelar y Carlos Ruckauf. La metáfora fue coherente con las condiciones que pone Washington para dar apoyo al reclamo de ayuda financiera de parte de Buenos Aires. El funcionario subrayó que para que se hiciera efectiva esa ayuda el país debe presentar un plan económico consistente y sustentable. Algo que faltó en la gira de Ruckauf, debilitándolo en el diálogo.

Se repitieron los mismos consejos, de un día antes, de la asesora de George W. Bush en el Consejo de Seguridad Nacional, Condoleezza Rice, y ayer más temprano por el secretario del Tesoro, Paul O'Neill.

Sin embargo, en esta oportunidad, Powell fue más allá y repasó con Ruckauf, los embajadores Guillermo González (actual) y Diego Guelar (designado), Daniel Scioli, Martín Redrado y Rogelio Pfirter, los temas que unen y separan a EE.UU. con la Argentina. No faltó la reflexión sobre Cuba, Colombia y las FARC -serán motivo de análisis en la reunión de ministros de Defensa de América la semana próxima-; el hecho de que Buenos Aires sea aliada extra OTAN de los EE.UU. -algo que ratificó Ruckauf- y el respeto al estado de derecho.

• Hoy en Roma

Una gira por Washington que concluyó ayer y hoy continuará en Roma, donde el canciller argentino será recibido por el premier Silvio Berlusconi, y en el Vaticano por el secretario de Estado, cardenal Angelo Sodano.

Ruckauf
confirmó ayer que en la carta de Eduardo Duhalde a Bush -lo único que pudo portar; una copia le entregó a Powell-, el jefe de Estado ratifica que « para devolverles a los argentinos su bienestar» se tomará « el camino de la libertad política y la libertad económica». Antes de entregar la misiva, y en una virtual excusa por no saber en qué consiste el plan, el canciller destacó que su intención es asegurar que « el plan sustentable que va a presentar al Fondo Monetario el ministro Jorge Remes Lenicov es un plan dentro de la economía libre».

Subrayó que su gestión en Washington tiene como objetivo lograr que «no haya sospechas sobre el gobierno argentino, sino certezas de los caminos de política exterior que vamos a adoptar», que sólo podrán ser aclarados cuando se sepa cuál será el rumbo. Cuando concluyó la entrevista con Powell, Ruckauf se excusó de hablar con la prensa «porque tengo una fuerte jaqueca».

Insólita disculpa para un hombre tan ávido de notoriedad. En breves declaraciones,
Ruckauf dijo que le aseguró a Powell que «vamos a ir a una economía libre en la Argentina, para bienestar de nuestros pueblos».

Antes de su entrevista con
O'Neill y en una frase de tribuna para consumo interno -cuando aún no tenía jaqueca-, Ruckauf dijo que pensaba «decirle a quien salió a defender en su momento a los plomeros y carpinteros norteamericanos que yo vengo a defender a los obreros y empleados argentinos».

• Buen tono

Más puntual, Redrado señaló que «hubo un muy buen tono en la conversación. Hay una comprensión y preocupación del gobierno americano, una voluntad de ayudar a la Argentina en estas circunstancias», señaló. Indicó que en la cita no se conversó de cifras sobre un eventual nuevo préstamo del Fondo Monetario, pero que O'Neill comparte el diagnóstico de la economía argentina con gobierno de Eduardo Duhalde (ver nota aparte).

«
Estamos presentando un presupuesto realista que por primera vez muestra los gastos más bajos de los últimos años» para el año 2002, « con un supuesto realista de crecimiento de la recaudación y también de la voluntad de la Argentina de reestructurar su deuda. Esta es una moratoria temporaria», dijo Redrado.

Guelar
, por su parte, reiteró que « fue una reunión muy positiva, muy realista, muy clara en el sentido de que no hay milagros, ni la expectativa de un milagro argentino ni de la ayuda milagrosa», dijo el embajador designado en Washington. La visita al Tesoro, y a la Casa Blanca, « dejó en claro la preocupación solidaria del gobierno de Bush por la crisis argentina», señaló Guelar.

«
Existe la decisión de acompañarnos, pero con la claridad de que viene un camino difícil, cuya responsabilidad pasa por la Argentina y los argentinos», dijo. EE.UU. « no va a poner obstáculos para impedir la renovación de la asistencia internacional», afirmó Guelar.

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