13 de junio 2001 - 00:00

EE.UU. tienta otra vez a la Argentina

Estados Unidos hizo llegar al gobierno una propuesta para avanzar en un acuerdo de libre comercio. Ayer trascendió que fue acercada a la Cancillería, garantizando que la oferta de asociación comercial -bajo la forma de un acuerdo bilateral-se haría en los mismos términos que los que ya se hizo a Chile y que actualmente se encuentra en proceso de negociación. No fue directamente un funcionario de los EE.UU. el que trajo el proyecto, aunque se trata de asesores del Partido Republicano. Coincide esta oferta con la de la Unión Europea: proponen una reducción de los aranceles a los productos argentinos, aunque siempre que se tome igual medida con los de origen europeo.

El gobierno argentino recibió una propuesta para avanzar en un acuerdo comercial con los Estados Unidos. La oferta garantiza a la Argentina los mismos términos que la que ya le fuera cursada a Chile y que le permitió acelerar el proceso de integración. Quien trajo la propuesta de asociación comercial es Gerald O'Driscoll, de la Heritage Foundation, un centro de estudios que da soporte intelectual y asiste al Partido Republicano, hoy gobierno en los Estados Unidos, además de darle hombres en cargos clave de la administración. El ofrecimiento llega en momentos en que las relaciones comerciales de la Argentina con Brasil distan de ser las mejores. Coincide esta propuesta de los Estados Unidos con la de la Unión Europea de reducir los aranceles a los productos argentinos, siempre que se tome la misma medida con los de origen europeo.

Los días que vienen serán vitales para definir las relaciones económicas internacionales de la Argentina en los próximos años. Cuando la noticia de la oferta del gobierno de George W. Bush se confirme y se haga pública; los negociadores locales deberán definir el tipo de sociedad que se establecerá con Brasil. A fines de la próxima semana la cuestión deberá ser discutida, cara a cara, entre los presidentes argentino y brasileño. En concreto, se tendrá que definir la forma en que se le ofertará al gobierno de Fernando Henrique Cardoso reducir el grado de integración de la actual unión aduanera imperfecta a una simple área de libre comercio. Comenzará además una larga serie de reuniones con los diplomáticos norteamericanos sobre el alcance del acuerdo que se podrá firmar con ese país. La pregunta fundamental será saber si en ese eventual tratado se incluirán los productos agrícolas que hoy los Estados Unidos subsidia haciéndole perder miles de millones de dólares por año a la Argentina. Si el acuerdo es amplio y los Estados Unidos acepta la eliminación de esta protección, probablemente comience una nueva etapa. Sin estos subsidios, la Argentina podría dejar de necesitar de las periódicas ayudas financieras y comenzar a pensar en solucionar el déficit fiscal con recursos propios.

No es la primera vez que los Estados Unidos insinúa su voluntad en avanzar en un acuerdo de este tipo con la Argentina. Durante una visita a Washington que realizó Carlos Menem en el segundo trimestre del '97, Bill Clinton le prometió al argentino comenzar las negociaciones. La condición era que el Congreso norteamericana aprobara el proyecto «fast track» que posibilitaría acelerar acuerdos bilaterales. Finalmente no hubo suerte en el legislativo norteamericano y Clinton archivó la propuesta. En diciembre del año pasado Chile anunció que comenzaba a tratar este tema, por directa invitación de los Estados Unidos. La noticia irritó a los socios del Mercosur, pero dejó abierta la puerta para que países como la Argentina sean los próximos candidatos a acompañar a Chile. En aquel momento el gobierno de Fernando de la Rúa eligió mantenerse firme con el Mercosur, a la sombra de las bondades que el «blindaje» le otorgaría a la economía local.

En febrero de este año fue al canciller argentino Adalberto Rodríguez Giavarini quien recibió insinuaciones para avanzar en un acuerdo comercial, pero sin mayores precisiones. En la segunda quincena de marzo, ya con Domingo Cavallo en el gobierno, el tema volvió a discutirse, pero por iniciativa del ministro de Economía. Comenzaron una serie de peleas entre Hacienda y la Cancillería, además de protestas desde Brasil, lo que postergó el tema. En la primera semana de mayo, Estados Unidos volvió a hablar sobre integración, pero ya de manera oficial. Otra vez la idea fue archivada por Economía.

Las nuevas dificultades económicas en Brasil y la necesidad de darle a la economía argentina más opciones de crecimiento para salir de la recesión, algo que aparentemente el principal socio del Mercosur no puede ya ofrecer, harían que esta vez el ofrecimiento de los Estados Unidos sea tomado más en serio.

Dejá tu comentario

Te puede interesar