«No hay disposición del gobierno para modificar las reglas del juego del sector». La opinión de Manuel Cabanellas, presidente de Confederaciones Rurales Argentinas (CRA) es coincidente con la de otros representantes de entidades del campo que se reunieron ayer con el secretario de Agricultura de la Nación, Antonio Berhongaray. Esta fue la primera reunión de un funcionario del gobierno luego del paro agropecuario de una semana que tres de las organizaciones rurales (CRA, Federación Agraria Argentina y Coninagro) realizaron el mes pasado en contra de la política gubernamental. «Este gobierno no tiene política para el campo», refutan desde la Sociedad Rural Argentina, la única entidad que no participó de la protesta.
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No obstante, las entidades salieron «desmoralizadas» del encuentro, según manifestaron los representantes de los empresarios rurales. «No se avanza y se pierde tiempo revisando los temas sectoriales, pero no hay soluciones para esos problemas», decían ayer desde el sector privado.
Las inundaciones en amplias zonas productivas del país fueron el tema central del encuentro: los dirigentes piden una amplia refinanciación sin intereses para los productores afectados. Para ello, el mismo Berhongaray gestionó ayer un encuentro con el titular del Banco de la Nación, Enrique Olive-ra y se comprometió a concretar el frustrado encuentro con el jefe de Gabinete, Chrystian Colombo.
La reunión con Colombo -prevista para el jueves pasadose suspendió «por motivos de agenda», aunque desde el mismo gobierno se admite, en voz baja, que «no se quiere tratar temas macroeconómicos que afectan al sector». De hecho, cierta incomodidad surgió entre los funcionarios tras el conocimiento de que las entidades habían solicitado una entrevista con el presidente Fernando de la Rúa y otra con Colombo. «Se interpretó como un rechazo al ministro de Economía, José Luis Machinea», decían desde el gobierno.
Berhongaray, en tanto, deslizó su interés de apoyar el uso de los seguros agropecuarios que, con tasa subsidiada, ya lanzó el Banco de la Nación. «Sólo 9% de la producción argentina está asegurada», decía el funcionario pampeano tras reconocer que la actual Ley de Emergencia Agropecuaria es obsoleta y no sirve ni a los productores ni al país. «El productor no sabe cuánto deja de ganar y el gobierno no sabe cuánto gasta en emergencias», se indicaba técnicamente luego del encuentro.
La habitual reunión mensual que las principales entidades del campo mantiene con Berhongaray «naufragó sin una idea de propuestas», se quejaba un dirigente que duda sobre la necesidad de seguir repitiendo este tipo de encuentros.