5 de marzo 2002 - 00:00

El campo rompe ahora su alianza con el gobierno

Las retenciones a las exportaciones de productos primarios y manufacturas de origen agropecuario e industrial le permitirán al gobierno una recaudación de u$s 1.400 millones, según los cálculos del ministro de Economía, Jorge Remes Lenicov. Los analistas agropecuarios, en tanto, creen que la producción argentina de materias primas caerá 20% este año como consecuencia del nuevo impuesto que incidirá en los planteos de producción.

La imposición de retenciones al agro implica un nuevo punto de inflexión en la historia de la producción agraria argentina, un impuesto que golpea directo en el corazón del campo. De hecho, una retención de 10% para los productos primarios que se colocan en el exterior por alrededor de u$s 8.000 millones anuales facilitará un ingreso a la arcas del Estado de u$s 800 millones sólo en una campaña. En este momento justo se inicia la cosecha más importante a nivel producción -la gruesa-que reúne a los productos oleaginosos, los de más alto valor a nivel mundial.

En tanto, se llama manufacturas de origen agropecuario (Moa) a los productos alimentarios (carne, aceites, lácteos, azúcar y miel) y a los no alimentarios como fibras textiles y tabaco. Este grupo (Moa) exporta alrededor de u$s 7.300 millones, que en esta oportunidad podrían aportar cerca de u$s 365 millones con retenciones. Con este marco, la producción agropecuaria aportará 80% de la recaudación total por retenciones a pesar que de las exportaciones totales, el campo y sus derivados venden al exterior 57% del total de exportaciones del país (según datos de enero).

Sorpresa

La medida anunciada ayer por el ministro Remes Lenicov cayó por sorpresa entre productores, dirigentes e incluso, entre funcionarios del área de Agricultura y del Ministerio de la Producción. De hecho, hasta José Ignacio de Mendiguren se mostró sorprendido con el anuncio de Economía, que se conoció en medio de una reunión con tamberos, que se plantaron furiosos y terminaron las negociaciones con el gobierno.

Sin embargo, desde una entidad como Confederación de Buenos Aires y la Pampa (CARBAP) se siguen cargando las tintas sobre el ministro De Mendiguren: «el gobierno se maneja por presiones y ésta es una muestra más de que el campo seguirá subsidiando a la industria. Este es el viejo proyecto de la UIA que vino a implementar De Mendiguren», decía Dardo Chiessa, titular de CARBAP y quien hoy se entrevistará con el presidente Eduardo Duhalde.

Ruptura

«Con las retenciones al campo se rompió la alianza del gobierno con la producción», salió al cruce Confederaciones Rurales Argentinas (CRA), la entidad que integró el Grupo Productivo que acompañó el acceso de Duhalde al gobierno. «Además la aplicación de un IVA diferencial en granos y cueros es una retención encubierta, que resta recursos financieros a los productores», avanzó la entidad sobre otras de las medidas anunciadas ayer. «Lamentamos que se haya creado un Ministerio de la Producción que no advierte que nuestro sector no puede seguir pagando la fiesta», indicaba CRA en una abierta ruptura de relaciones con sus ex socios del GP liderados, en su momento, por De Mendiguren.

En medio de las quejas y del estupor, algunos recordaban que
Eduardo Duhalde había expresado que «mientras sea Presidente nunca habrá retenciones al agro». Otros, también refrescaban frases del secretario de Agricultura, Miguel Paulón, que dudó en aceptar ante la amenaza del nuevo impuesto y, en más de una oportunidad dijo que renunciaría si volvían las retenciones al agro. De hecho, el gobierno de Santa Fe, que lo propuso para secretario del área, comenzó a criticar ya en voz alta la semana pasada ante el «peligro» del nuevo impuesto a las exportaciones ayer finalmente anunciado.

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