La jornada cambiaria ayer continuó la tendencia observada en la semana: un blue anestesiado y dólares bursátiles que avanzan, sin grandes saltos, pero sin pausa. En lo que refiere a la compraventa por parte del Banco Central (BCRA), la autoridad monetaria volvió a tener un número favorable, pero muy cercano al neutro.
El contado con liqui llegó a los $150,56 y acumula suba de 7,4% en el mes
Mientras tanto, la divisa que se comercializa en las cuevas cerró planchada en $154. El BCRA compró u$s4 M y lleva un saldo favorable de u$s235 M.
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Así las cosas, el contado con liquidación (CCL) que se opera a través del bono AL30 cerró la rueda en $150,65, tras haberse movido 49 centavos al alza. De esta forma, la brecha entre el liqui y el oficial mayorista (que cerró en $87,20) es de 72,76%.
Operadores de mercado coinciden en que la divisa bursátil está avanzando a un ritmo que podría encuadrarse como crawling peg informal, ya que las subas son matizadas por intervenciones del BCRA y/o ANSES. A pesar de ese freno de mano aplicado por las autoridades, el dólar cable ya subió 7,4% en enero, más del doble de lo que se movió el dólar que administra el Banco Central (+3,6%).
Uno de los datos salientes de estos días es que algunos CCL ya operan por encima del blue. Mientras que la divisa informal se ubica $154, tras haber recortado $12 el valor que tenía al empezar el año, el contado con liquidación operado con la acción de YPF cotiza unos $155,46. En tanto, el CCL a través de la acción Galicia cerró ayer en $153,92, apenas 8 centavos por debajo del dólar cueva, que se mantuvo quieto durante toda la rueda.
Tomando otras cotizaciones, se puede ver que el CCL de Cedear, que promedia Clave Bursátil a partir de los cinco instrumentos más populares de ese segmento, terminó ayer en $154,19.
El dólar MEP a través de AL30 se colocó en la rueda de ayer en $147,90, tras avanzar 52 centavos. De todas formas, se encuentra aún por debajo del dólar que se compra por home banking, que cerró el día en $152,76.
Mientras tanto, en el segmento de dólar futuro, todo sigue calmo y hacia la baja. Como si las curvas del Rofex parecieran empecinadas en confirmar que el mercado se convenció de que el Gobierno no va a convalidar bajo ninguna circunstancia una alteración brusca en el tipo de cambio hasta antes de las elecciones. En este contexto, los contratos para finales de diciembre de este año se cerraron en $133,10, mientras que habían arrancado la semana en valores de $133,75. En tanto, los contratos a octubre, mes electoral, se están cerrando en $124,20. Para tomar dimensión de la baja, al 26 de noviembre del año pasado estos mismos contratos para al cierre del décimo mes de 2021 se pactaban en $144.
Una de las principales críticas que se oyen desde el mercado hacia el avance homeopático que habilita el Central a las cotizaciones oficiales tiene que ver con una supuesta inconsistencia desde lo monetario. “No es sostenible en el tiempo que la tasa de interés corra desde el subsuelo, mientras se convalida la inflación pasada en el tipo de cambio. Las tasas de interés van por escaleras y las expectativas de devaluación e inflación por ascensor”, afirmó el director de EcoGo, Federico Furiase, en una charla que dio junto al Banco Industrial.
En ese meeting, Furiase agregó: “La brecha puede empezar a recalentarse nuevamente y es la que consume superávit comercial y reservas netas, porque es un incentivo a adelantar importaciones y postergar exportaciones. El problema no es la competitividad del tipo de cambio, es la brecha”.
En lo que refiere a la compraventa de divisas, ayer el Banco Central tuvo una jornada positiva, pero por poco. La entidad se hizo de unos u$s4 millones, según estimaciones preliminares de mercado. Según estos cálculos, la autoridad monetaria lleva adquiridos unos u$s235 millones netos en lo que va de enero, un número que está muy por debajo de los u$s608 millones que se compraron en diciembre.
Cabe señalar que la autoridad monetaria contó con buenas liquidaciones durante este mes, por encima de lo que suele marcar el promedio histórico, en parte porque algunos agroexportadores debieron postergar ventas al exterior debido a medidas sindicales que afectaron a los puertos en diciembre.
Otro dato positivo es que las reservas brutas del BCRA arrojaron una mejora de u$s35 millones en relación al dato contabilizado el miércoles y cerraron en u$s39.484 millones. En estos valores, se ubican u$s74 millones por encima de la cifra con la que terminaron el año pasado.
Esta diferencia entre lo que compró el Central y el magro incremento de reservas está interferido por varios factores que impactaron en el número total: retiro de depósitos privados, pagos de deuda del Tesoro y un caída en la cotización del oro.
En el Central saben que la racha compradora de enero no va a continuar en el segundo mes del año, ya que cambian las condiciones de liquidación: “Esperamos mayor requerimiento de importadores para febrero, lo que puede derivar en que el mes cierre con ventas. En marzo y abril, con el ingreso de la cosecha gruesa, se revierte la tendencia y nos permite acumular para mantener la oferta a lo largo del año”, explicaron fuentes oficiales.




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