23 de diciembre 2003 - 00:00

El euro imparable

El euro alcanzó otro máximo histórico: cerró a 1,242 dólar en Nueva York. Es el 14 o récord de la moneda única en las últimas 17 ruedas. El incremento de la alerta en Estados Unidos por posibles ataques terroristas fue una de las causas de la caída del dólar. Pero también incide en la decisión de los inversores la sensación de que la moneda europea aún no llegó a su techo y le quedan meses de suba. En la Argentina ayer el euro se vendió a $ 3,71 en las casas de cambio. Pero por la volatilidad de la economía argentina, el de ayer no fue el récord del euro contra el peso. En agosto del año pasado, la moneda europea se cotizó en las casas de cambio de Buenos Aires a $ 3,92 (el dólar en esos días estaba a $ 3,70). Ayer acá la moneda norteamericana cerró a $ 2,98 y el euro, a $ 3,71. Destinos opuestos.

El euro imparable
Alcanzó el euro otro record frente a la moneda estadounidense para terminar cediendo levemente más tarde en el mercado cambiario de Nueva York.
El temor norteamericano por posibles atentados terroristas que llevó a incrementar el nivel de alerta del país impactó en el tipo de cambio.

El euro alcanzó otro récord frente al dólar en Europa, pero cedió levemente tres horas más tarde en el mercado de cambios de Nueva York. En Londres el euro cerró a 1,2420 dólar y en Estados Unidos a 1,2401. El viernes el euro cotizó a 1,2370 dólar.

La decisión de la administración Bush del domingo, de incrementar el nivel de alerta ante posibles ataques terroristas, impactó en el mercado de divisas.

En Nueva York, la baja se atenuó porque cerró a 0,8063 de euro, contra 0,8082 del viernes pasado. En el peor momento del día el euro cotizó a 0,8084 de dólar.

Frente a la moneda japonesa, el dólar cotizó a 107,52 yenes, desde los 107,83 yenes por dólar de la sesión anterior.

El dólar había terminado la semana anterior con una leve reacción al alza frente a las principales divisas. Pero esa suba no marcó tendencia: el dólar terminó en bajas que marcaron mínimos históricos en 14 de las últimas 17 sesiones.

El alerta que rige desde el domingo es el «naranja», el cuarta en una escala de cinco colores y es previo al «rojo», que es el alerta máxima.

Las autoridades extremaron las medidas de seguridad, porque los servicios de inteligencia informaron que puede haber atentados de Al-Qaeda en las fiestas navideñas.

El dólar también estuvo a punto de tocar el mínimo de siete años que estableció la semana pasada frente al franco suizo al cotizar a 1,2511 franco, una caída de 0,5%.
La libra esterlina, entre tanto, fue una de las pocas monedas que no subió frente al dólar ya que bajó 0,2 por ciento, a 1,7623 dólar.

El dólar canadiense también subió al cerrar a 1,3293 dólar contra 1,3370 del viernes.

En la Argentina, el euro terminó el día en las casas de cambio a 3,71 pesos, un centavo más que el viernes. En bancos se negoció a $ 3,69. Pero al revés de lo que sucede en el mundo, los precios de ayer en Buenos Aires no fueron récord histórico para el euro. El valor más alto de la moneda única europea en la Argentina se marcó el 1 de agosto de 2002 cuando cerró a 3,92 pesos. Eran los días de caída vertiginosa del peso a poco de ser devaluado.
Eduardo Duhalde no se cansaba de repetir que los argentinos iban a perder si seguían apostando al dólar que en ese momento estaba a $ 3,70.

Caída

Después, el dólar cayó en poco más de 15 meses 19,45% frente al peso, mientras el euro cedió apenas 5%. En otras palabras, el peso subió más que las dos monedas más importantes del mundo. Duhalde tenía razón, pero nadie le dio la paternidad del éxito.

La espectacularidad de las subas del euro frente al dólar impiden ver que en la Argentina la moneda única no fue un gran negocio.
En lo que va del año, el euro subió 18% frente al dólar en el mundo, pero apenas 3,60% frente al peso en Buenos Aires. A principios de año el euro se compraba a $ 3,51. Al que lo vendió ayer le pagaron a $ 3,62, que es el valor comprador en casas de cambio, con lo que la ganancia fue de apenas 11 centavos.

Si se compara esta ganancia con lo que da hoy un plazo fijo están igualados, pero hay que recordar que, a principios de año, el plazo fijo daba una renta de nada menos que 26% anual con lo que en enero un plazo fijo a 30 días dio rentas de poco más de 2%.

Si alguien ese primer día del año hubiera licitado Lebac a 270 días, el plazo máximo al que se extendían estos títulos, hubiera ganado 41% en esos 9 meses, ya que la tasa que daban era de 52% anual. Las Lebac son títulos seguros porque tienen garantía del Banco Central.

Por supuesto, en aquellos días, nadie imaginó la estabilidad de 2003 como para hacer estas fuertes apuestas a favor del peso.

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