«La banca de desarrollo y fomento es una herramienta central para un modelo como el actual, que concibe al sector financiero como una vía de acceso al proceso productivo y entiende que deben superarse las dinámicas de financiamiento perversas y especulativas.» La frase pertenece a Felisa Miceli, presidenta del Banco Nación, institución que el gobierno ha comenzado a concebirtambién como una especie de banco de desarrollo. El lugar donde Miceli pronunció estos conceptos fue muy adecuado: las jornadas del «Proyecto estratégico de la Universidad de Buenos Aires. Plan Fénix. Una estrategia nacional de desarrollo con equidad». Es decir, uno de los cenáculos más adversos a la política económica que se siguió en los '90.
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