Los precios del petróleo terminaron en neta alza en Nueva York, con el barril de referencia superando los 82 dólares, confirmando claramente el incremento de 3% registrado el lunes.
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En el New York Mercantile Exchange (Nymex), el barril de West Texas Intermediate (designación del "light sweet crude" negociado en EEUU) para entrega en setiembre terminó en 82,55 dólares, en alza de 1,21 dólares en relación. En cuatro sesiones el WTI ganó más de 5 dólares, o 7,22%.
"Es la prolongación del impulso observado en los últimos dos días. Superados los 80 dólares, el mercado borra las marcas", señaló Tom Bentz, de BNP Paribas.
Sostenidos por factores técnicos y volúmenes convenientes, los precios superaban la limitada banda en la que evolucionaban desde comienzos de mayo, luego de sobrepasar el lunes la barra de los 80 dólares. En sesión, alcanzó 82,64 dólares este martes, su nivel más alto desde el 4 de mayo.
"Una temporada positiva de resultados e indicadores variados sostienen el alza", explicó John Kilduff, de Again Capital.
"En momentos en que los datos macroeconómicos comenzaron a salir de la zona roja y que la sólida recuperación estacional de la demanda de petróleo continúa su curso y encuentra un nivel de equilibrio más confortable, los precios registran un renovado vigor", indicó por su parte Amrita Sen, de Barclays Capital.
El optimismo actual alimentaba tanto a los mercados bursátiles y a los petroleros, subrayó por su parte Tom Bentz, como al euro -ante la debilidad del dólar- dado que los inversores buscan divisas más remuneradoras. La divisa europea alcanzó en consecuencia 1,3261 dólares en sesión.
Por otra parte, los inversores esperan comprobar que los stocks petroleros en Estados Unidos se redujeron, en el informe semanal que debe publicar la Asociación de productores estadounidenses (API) este martes, y también en el del departamento de Energía el miércoles.
El cocktail de elementos alcistas se completa con lo temores sobre la situación geopolítica en Medio Oriente, luego de los intercambios de disparos de mortero en la frontera entre Israel y Líbano.