El precio del crudo de Texas subió ayer un dólar y finaliza la semana más cerca a los 73 dólares en Nueva York, al persistir cierta inquietud por la situación del mercado de gasolina en EE.UU. y en torno a la inseguridad en Nigeria.
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Al cierre de la sesión regular de ayer en la Bolsa Mercantil de Nueva York (NYMEX), los contratos de Petróleo Intermedio de Texas (WTI) para agosto quedaron a 72,81 dólares el barril (159 litros), después de tocar durante la sesión los 72,94 dólares.
Los contratos de gasolina para entrega en ese mismo mes quedaron a 2,3096 dólares/galón (3,78 litros), después de añadir dos centavos al precio anterior.
El gasóleo de calefacción para agosto terminó a 2,0951 dólares el galón, alrededor de un centavo más caro que el jueves.
Los contratos de gas natural para agosto redujeron su precio en 17 centavos y finalizaron a 6,44 dólares por mil pies cúbicos, el nivel más bajo desde el 18 de enero.
La tendencia bajista en el valor de ese combustible se afianzó ayer después de constatar el mercado que las reservas aumentaron durante la pasada semana en línea con lo que se esperaba.
Las existencias de gas natural subieron en 78.000 millones de pies cúbicos y elevaron el total a 2,52 billones de pies cúbicos, un volumen muy cercano al del pasado año en esta época y un 17 por ciento superior a la media de los últimos cincos años, según datos difundidos por el Departamento de Energía (DOE).
En cuanto al petróleo crudo WTI, el barril se ha encarecido un tres por ciento o en 2,13 dólares durante esta semana y se sitúa ya en niveles que no lograba desde el 15 de agosto pasado.
La corriente alcista, que se ha mantenido por siete jornadas consecutivas, no varió incluso después de comprobar los operadores una semana más que hay un elevado volumen de crudo en reserva a disposición de las refinerías para producir combustibles.
Los datos que difundió ayer el DOE reflejaron que las existencias de crudo subieron en 3,1 millones de barriles, hasta un total de 354 millones.
Ese volumen es un 5,2 por ciento superior al del pasado año en esta época. Las reservas de gasolina también subieron en 1,8 millones de barriles pero el total, de 204,4 millones, es inferior en unos diez millones de barriles o un 4,7 por ciento al volumen de hace un año, cuando en EE.UU. ya se está en plena época de desplazamientos vacacionales.
A esa situación se añade el que las refinerías estadounidenses trabajan en estos momentos alrededor de un cinco por ciento por debajo de la capacidad operativa que cabría esperar en esta época, lo que suscita nerviosismo en el mercado.
Las empresas de refinado aumentaron en un 0,6 por ciento la capacidad a que habían trabajado en la semana anterior y alcanzaron el 90 por ciento de operatividad, lo que contribuyó a que aumentase la producción de gasolina, hasta alcanzar una media de 9,4 millones de barriles diarios.
El mercado ha constatado además que la demanda de gasolina se mantiene fuerte y fue de una media de 9,6 millones de barriles diarios en las últimas cuatro semanas, un 1,2 por ciento más que hace un año.
Los operadores tampoco pierden de vista la situación de inseguridad que prevalece en Nigeria, donde el jueves fue secuestrada la hija de tres años de un ciudadano británico que trabaja en una de las empresas petroleras que operan en el país.
Nigeria es uno de los principales abastecedores de crudo al mercado de EE.UU. y produce un tipo de petróleo ligero y con bajo contenido de azufre, que lo hace muy apreciado por las refinerías debido al mayor rendimiento que tiene para la producción de combustibles.
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