El reactor argentino a Venezuela es un blef
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Hugo Chávez
En primer lugar, no se entiende bien para qué necesita Venezuela instalar una central nuclear que produzca electricidad en la faja del Orinoco, cuando ya tiene no muy lejos del área plantas de procesamiento y distribución de gas natural, con el que podría instalar una central térmica a gas.
Esto significa que el gobierno de Chávez (o el argentino, o ambos) debería financiar el desarrollo del diseño, lo que demandaría una inversión de u$s 150 millones, y después pagar esa cantidad (más un plus por las dificultades de transporte) para instalarlo en Venezuela.
Por estas razones las conversaciones entre los dos gobiernos no se entienden bien. Los técnicos reconocen que la Argentina daría un paso tecnológico muy importante si pudiera construir reactores de potencia, pero se requiere una inversión de riesgo.
Por otra parte, hay actualmente muy poco proveedores de esos reactores a nivel internacional. El principal es Westinghouse de EE.UU. que difícilmente se lo venda a Chávez. Según algunos técnicos, un reactor para generar energía en poder de Chávez puede inquietar a EE.UU porque, con recursos suficientes, se puede llegar a desarrollos para fines bélicos.



