El superávit fue mayor pero gasto crece al 38%

Economía

El superávit fiscal primario en febrero fue de $ 3.178,9 millones, 61,5% más alto que el mismo mes del año anterior (había sido de $ 1.967 millones). La cifra fue mayor que la expectativa del mercado, que aguardaba un nivel de $ 2.800 millones.

Desde el Palacio de Hacienda destacaron que nuevamente la suba de los ingresos fue mayor que la del gasto, tal como había sucedido ya en enero. «Si uno analiza el bimestre en su totalidad, lo que va a ver es un resultado primario de $ 6.568 millones, que es 82% superior a la cifra del año pasado», explicó el ministro de Economía, Martín Lousteau, durante una conferencia de prensa.

De esta forma, tal como había anticipado ayer este diario, el gobierno procura enviar a los mercados una señal tranquilizadora respecto de la solvencia del sector público. Con mercados cerrados, el mayor ahorro en las cuentas reduce sustancialmente la necesidad de salir a financiarse a los mercados para cubrir los pagos de capital e intereses de la deuda.

  • Erogaciones

    «Estamos viendo en particular un bimestre en el cual los gastos han subido a un ritmo menor de lo que han subido los ingresos. Tenemos un aumento de gasto de alrededor de 37,8% mientras los ingresos están subiendo casi a un ritmo de 45%.

    Este escenario plantea una paradoja: a pesar del fuerte aumento del superávit, la política fiscal continúa siendo expansiva, como lo demuestra el fuerte aumento que aún se evidencia en el gasto público. Con subas superiores a 35% en el nivel de erogaciones, no debería extrañar que no ceda la inflación. El Presupuesto 2008 estipulaba un gasto creciendo a menos de 20%, pero la espectacular suba de la recaudación (sobre todo por las retenciones) permite que la expansión siga siendo muy elevada sin poner en riesgo el aumento del ahorro en el sector público.

    La estimación es que, de mantenerse los elevados valores de los productos agrícolas, el superávit de este año no sería inferior a 4% del PBI. Es casi el doble de 2,2% real que consiguió el gobierno el año pasado (ya está descontado el efecto de la reforma previsional).

    El superávit financiero, es decir, una vez que se contabiliza el pago de los intereses de la deuda, ascendió a $ 1.549,8 millones.

    Lousteau aprovechó para indicar: «Esto es la mayor señal de solidez y sanidad que puede demostrar la economía argentina». Y agregó: «Estamos asistiendo a una crisis muy importante a nivel internacional y a pesar de las condiciones externas, los pilares de la fortaleza argentina, como el superávit fiscal y la holgura de las reservas internacionales, permiten reducir la vulnerabilidad que otras economías están mostrando».

    Pese a las turbulencias financieras, Lousteau sostuvo que «a nadie le está cambiando su quehacer cotidiano, mientras que en el mundo están pasando cosas importantes y creo que esto es sumamente importante».
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