Empieza festín de acusaciones
La oposición descubrió que hay clima y medios para hacer lo que antes hacía el gobierno, arrinconar adversarios con denuncias. Ahora, los radicales apuntan hacia el nuevo secretario de Agricultura, Carlos Cheppi, por su actuación en el INTA. De esa repartición depende la fundación ArgenINTA, que recibe fondos públicos y donaciones, y hay dudas sobre su destino. El macrismo pide en el Congreso se explique por qué relevaron al jefe de la AFIP en Comodoro Rivadavia, porque creen que puede tener que ver con empresas amigas. También la UCR ha pedido se indague sobre el affaire Siemens y la estatización de Aerolíneas.
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Para Sanz, los responsables del problema son tanto Cheppi como Picolotti: «Tanto el INTA como la Secretaría de Medio Ambiente y la de Agricultura, el SENASA y otros organismos abusan de ese instrumento».
El uso de la fundación como «contratadora» de personal para el resto del gobierno no es la única acusación que recayó sobre Cheppi. Los radicales le pidieron también a la Secretaría de Agricultura que detalle «las estrategias y lineamientos trazados en relación con el mejoramiento de la producción agropecuaria regional y la sustentabilidad del cultivo de soja» y los proyectos en ejecución o a ejecutar con el objetivo de mitigar el impacto ambiental de ese cultivo.
Otro capítulo tiene como protagonista a Hugo Chávez y el convenio de cooperación agrícola que firmó con la Argentina: Morales y Sanz le pidieron a Cheppi, mediante el Decreto de Acceso a la Información, que precise las posibles gestiones realizadas por él mismo con el gobierno de Venezuela. Esa cooperación con el bolivariano incluyó la transferencia de tecnología del INTA para producir soja en suelo venezolano -un país que tiene un déficit de alimentos grave-, pero nunca llegó al Congreso un informe sobre cuánto se invirtió o cuál fue la contraprestación obtenida.
Además de todas esas sospechas, hay dudas en el Senado sobre la forma en que funciona ArgenINTA, y más aún cómo puede controlar el Estado a una institución que recibe fondos públicos pero que no está alcanzada por la contabilidad pública. Por eso se exigieron precisiones sobre su constitución, quienes son sus asociados, los integrantes del consejo de administración, su patrimonio, presupuesto, el listado de las donaciones que recibe.
Pero la exigencia central del pedido es saber cuáles fueron las contrataciones que hizo ArgenINTA desde 2002 hasta ahora.




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