Los fabricantes de electrodomésticos argentinos y brasileños se reunirán recién mañana en Buenos Aires para intentar acordar pautas que permitan destrabar el conflicto en el intercambio bilateral, sin muchas esperanzas de lograr un acuerdo en el corto plazo.
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El encuentro comenzaría a las 15 en la sede porteña de la Secretaría de Industria de Alberto Dumont, y se prepara, además, una reunión oficial en paralelo, de la que participarían técnicos de esa repartición argentina y del Ministerio de Desarrollo, Industria y Comercio, Luiz Fernando Furlan. Para mañana se espera la llegada a Buenos Aires del número dos de ese ministerio, Marcio Fortes, mientras que Furlan viajaría la próxima semana para encontrarse directamente con el ministro de Economía Roberto Lavagna.
La idea del encuentro entre los privados es tener un espacio para negociar las restricciones que aplicará la Argentina al ingreso de electrodomésticos, en el caso de que fracasen las negociaciones entre ellos.
• Protestas
La resolución, que eventualmente restringirá la importación de electrodomésticos y de productos de la línea blanca eléctrica (heladeras, lavarropas y secarropas) y no eléctrica (cocinas, termotanques y estufas), aún no está reglamentada, y se esperan los resultados de las reuniones de mañana para ponerla o no en práctica.
Esta medida había generado protestas desde Brasil, tanto de los empresarios como de los funcionarios, que pudo atemperarse cuando los ministros de ambos países y los presidentes Néstor Kirchner y Luiz Inácio Lula da Silva impulsaron en la cumbre de presidentes del Mercosur el jueves pasado el reinicio de las negociaciones entre los privados. La reglamentación de las medidas restrictivas quedará en suspenso para dar espacio a las discusiones entre empresarios, de las que en el Palacio de Hacienda esperan que haya un acuerdo como ocurrió en el caso de los textiles a fines del año pasado.
Desde la Argentina, la idea oficial en las negociaciones que comenzaran mañana es que los productores brasileños limiten sus exportaciones de electrodomésticos a un cupo que no altere la producción local a los niveles de 2003. Eventualmente, y para 2005, se espera que haya un segundo acuerdo que les permita a las fábricas argentinas de electrodomésticos comenzar a producir bienes que hoy se importan en su totalidad desde Brasil, como televisores de alta gama, heladeras y algunas líneas de cocinas.
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