La depresión económica provocó un nuevo récord negativo para otra de las variables que miden la evolución de la producción industrial, al llegarse en enero de 2002 a un piso en el uso de la capacidad instalada de las empresas manufactureras. Para peor, la mercadería producida que no pudo ser vendida por la industria y que tuvo que quedar acumulada en los depósitos para ser colocada en el futuro también registró un aumento alarmante.
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La consecuencia directa que provocan, tanto la caída en el uso de la capacidad instalada de las empresas industriales como en el crecimiento de los stocks involuntarios, es que hoy la Argentina está más lejos que nunca de pensar en invertir o en volcar más capitales al proceso productivo.
Precisamente la consecuencia contraria a la que se quería generar cuando se decidió salir de la convertibilidad. Las conclusiones parten del informe industrial de enero de enero de 2002 presentado ayer por la Fundación de Investigaciones Económicas Latinoamericanas (FIEL), donde además los industriales esperan menos demanda de sus productos y un fuerte aumento de los precios. También el informe coincide en la fuerte caída de la producción industrial que la semana pasada había informado el Ministerio de Economía y que para FIEL fue de 17,2%. Según el informe mensual sobre la evolución industrial que presentó ayer FIEL, el mes pasado el uso de la capacidad instalada fue de 52,9%, lo que representa el menor nivel en 10 años. Para tener una idea de lo grave de la situación, esta variable debería estar ubicada en 75% para tener un nivel normal. Por debajo de ese porcentaje, las empresas comienzan a reducir sus niveles de inversión; que se traduce en casi inexistente cuando se perfora el piso de 60%. Este se quebró en diciembre pasado cuando el uso de la capacidad instalada se ubicó en 59,1%, pero luego en enero de 2002 se alcanzó un nuevo récord negativo. Lo grave del porcentaje de 52,9% es que ahora habrá que esperar a que las empresas industriales recuperen más de 15 puntos porcentuales para pensar en volver a invertir, lo que implica que como mínimo habrá que esperar dos años hasta que se vuelva a 75% necesario para pensar en una recuperación en la variable.
Según el informe, sólo 8% de los consultados por la encuesta de FIEL dijeron que sus niveles de existencias son menores a los esperados, mientras que 37% dijo que los stocks están por encima de lo deseado y 55% contestó que están en situación normal. Estos resultados son los peores de todo el proceso recesivo que comenzó en junio de 1998. El problema de acumular stocks, es que una industria no volverá a producir hasta que las mercaderías que no pudieron colocarse voluntariamente en los respectivos mercados hayan sido vendidas. El resto de los datos que aparecen en el informe de FIEL sobre la evolución de la industria en enero son igual de negativos. El Indice de Producción Industrial (IPI) mostró una caída de 17,2% entre enero de 2002 y el mismo mes de 2001, y de 11% frente a diciembre del año pasado. Este es el tercer mes consecutivo donde la baja tiene dos dígitos. FIEL está así además en sintonía con la caída en la producción que anunció el Ministerio de Economía a través del Estimador Mensual Industrial (EMI), donde la baja llegó a 18%.
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