El plan oficial para mantener el dólar alto tiene sus costos y lentamente se están acrecentando. Resulta claro que el tipo de cambio no va a bajar de los $ 2,87 por más presión a la baja que surja. Pero conviene saber las consecuencias de corto plazo que está generando esta estrategia oficial. Para comprar y mantener sin cambios al dólar, el Central imprime pesos que luego retira de circulación. Lo hace emitiendo deuda (Lebac y Nobac) que ya asciende a $ 24.000 millones. Y sigue en aumento. Desde ahora y hasta fin de mes, deben pagarse vencimientos por $ 4.000 millones. Seguramente podrá renovarlos sin inconvenientes. Los bancos son los que básicamente tienen esos títulos en su poder. Pero a medida que vaya creciendo esta deuda paralela del Banco Central, más preocupaciones habrá, y más tasa tendrá que pagarse para renovársela. Es una incipiente bola de nieve la que se está formando, hoy totalmente bajo control, pero igualmente habrá que seguir de cerca su evolución. Por lo pronto, el escenario a futuro es el siguiente: la inflación de este mes sería de 0,7%, el dólar seguirá invariable, y habrá subas de las tasas en pesos.
Preocupación en la plaza por la deuda que se está generando con las Lebac y Nobac. En lo que resta del mes se afrontarán vencimientos por $ 4.026 millones.
Esta semana se mantendrá la política oficial de no dejar caer al dólar de 2,87 pesos. Pero lentamente va creciendo la preocupación en la plaza por la deuda que, por ese objetivo, se está generando con las Lebac y Nobac: sólo en lo que resta del mes se deben afrontar vencimientos por $ 4.026 millones.
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El mecanismo es simple y comienza gestarse cuando el Banco Central emite pesos para comprar dólares, los que, para que no impacte en precios, retira de circulación lanzando títulos (esas Lebac y Nobac). Básicamente, los bancos son los que los compran. El stock de estos papeles en circulación ya asciende a 23.950 millones aproximadamente y seguirá en aumento porque no se dejará caer la divisa.
El interrogante es: ¿qué puede pasar si por algún motivo los bancos dejan de renovarle Lebac y Nobac al Central? Esto bien podría ocurrir por un shock externo o, simplemente, por desconfianza en la economía local. Por lo pronto, no parecería probable que esto se dé en el corto plazo, pero en tanto y en cuanto el endeudamiento vaya en aumento, ese temor irá de la mano. Hasta fin de setiembre, el stock de títulos en circulación ascendería otros $ 2.000 millones para trepar a los 26.000 millones en total. El 56% de los papeles del BCRA, según detalla el último informe del Banco Río, está a tasa fija (promedio de 7,2% ponderado por monto), mientras que 44% restante se encuentra indexado por CER con una tasa de 2,5% más la inflación. Lo que sí puede ocurrir, y pasará con certeza, es que vaya en aumento la tasa de interés que se le pide al Banco Central para renovar Lebac y Nobac. El gobierno no quiere convalidar un incremento de esos intereses y por eso es que, ante cada licitación que se realiza tradicionalmente los martes, los inversores se vuelcan al corto plazo, 30 días, dado que para invertir a más de tres meses, por ejemplo, no existe más la única alternativa que había para protegerse de la inflación como los papeles que indexan por el CER.
Un elemento que juega a favor del Banco Central es el relacionado con el déficit cuasi fiscal, que es el que toma en cuenta los crecientes intereses que paga la entidad por las Lebac y Nobac en circulación. Tiene como ingresos no sólo los intereses que cobra por la colocación de las reservas internacionales en el exterior, sino también los que le pagan bancos por los redescuentos recibidos (CER + 3,5%) y la renta de los BODEN 2014 en cartera. Todo esto le sirve -por ahora- para compensar lo que egresa por los intereses que paga por Lebac y Nobac.
Otro elemento que se superará es el cumplimiento del programa monetario. Está claro que se transformó en algo simbólico, pero su no cumplimiento tiene consecuencias. Por lo pronto, pese a que hoy está excedida la meta objetivo, el Central se reserva la carta de pasar a depósitos de entidades (que se computan en el cálculo de la base monetaria) a pases, para lograrla.
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