29 de julio 2004 - 00:00

En Uruguay hay baja de impuestos

Uruguay mostró el camino: con la mayor recaudación, ayer anunció una rebaja en los impuestos al trabajo y sobre las tarifas. Es cierto que hay, obviamente, un tinte político mirando a las próximas elecciones presidenciales del 31 de octubre. Más allá de ello, se podría haber aumentado el gasto público y finalmente se optó por una medida que mejorará la competitividad de las empresas, el nivel de empleo y el salario de los uruguayos.

Jorge Batlle
Jorge Batlle
El gobierno uruguayo que encabeza Jorge Batlle anunció ayer una rebaja de los impuestos a los salarios y a parte de las tarifas públicas, que regirá a partir del 1 de agosto. La medida fue elogiada por los empresarios y gran parte de los políticos del país vecino, pero criticada abiertamente por la oposición de izquierda. Según el gobierno uruguayo, la decisión se justifica en el fuerte aumento de los niveles de recaudación y demostrarían que «la crisis terminó», según las mismas definiciones oficiales.

La disminución del Impuestoa las Retribuciones Personales (IRP) abarcará a los salarios superiores a los 19.650 pesos (aproximadamente 655 dólares) que de un gravamen de entre 7 y 15%, en varias franjas, pasarán a un único tributo de 6%. La rebaja de ese impuesto «es un compromiso moral del gobierno y un reconocimiento al gran esfuerzo realizado por la población para superar la crisis», afirmó el ministro de Economía, Isaac Alfie, al anunciar ayer la medida. Se apunta a mejorar el nivel de consumo interno al elevar el poder de compra de los salarios de la clase media uruguaya.

Alfie adelantó además, que desde el 1 de agosto se le quitará el impuesto COFIS a las tarifas públicas de luz eléctrica, agua potable y teléfonos, lo que -aseguró- «redundará en una rebaja de tarifas de 2,9%». En este caso la reducción apunta a mejorar la capacidad de competitividad del sector privado uruguayo y a reducir los costos productivos. En menor medida también apunta a mejorar el efectivo de bolsillo de las familias.

Alfie hizo los anuncios ante el presidente uruguayo, Jorge Batlle, ministros, parlamentarios, una decena de embajadores y empresarios durante un almuerzo de trabajo organizadopor la Asociación de Dirigentes de Marketing (ADM). El gobierno decidió además que desde el próximo mes se eliminen algunos impuestos adicionales que afectan a los sectores agropecuario, industrial y comercial, aunque el ministro de Economía no los detalló.

La rebaja de impuestos está relacionada con una mejora de la recaudación tributaria de 20,6% en el primer semestre del año en relación con igual período de 2003, y un ingreso a las arcas del Estado de 1.026 millones de dólares.
Alfie señaló ayer que esta rebaja del impuesto a los salarios,sumada a otra que comenzó a regir el 1 de mayo pasado, «supondrá una devolución de 4.000 millones de pesos (133,3 millones de dólares) al año para los trabajadores». «Ese dinero va directo al bolsillo de los trabajadores, sin intermediarios», agregó.

El nuevo régimen de impuesto a los salarios será el mismo que regía en enero de 2002, antes de la crisis financiera de julio de ese año, considerada la peor de la historia del país, que se saldó con el cierre de cuatro bancos, el quiebre de varias empresas e índices históricos de desempleo de 20 por ciento de la población económicamente activa.

En medio de estos anuncios de reducciones de impuestos, Alfie presentó un panorama optimista de la economía uruguaya. «La crisis se terminó, ahora todos los indicadores nos muestran que estamos creciendo, y por el camino firme», aseguró. El gobierno acaba de emitir una serie de bonos por 150 millones de dólares, «y recibió ofertas por 570 millones, lo que demuestra la confianza que existe en el exterior», agregó.

La rebaja del impuesto a los salarios y de la reducción de las tarifas se conoce a tres meses de las elecciones generales.

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