Pese a la negativa de Chile de sumarse rápidamente al Mercosur, a partir del comienzo de sus negociaciones para definir un tratado de libre comercio con los Estados Unidos, igualmente el bloque podrá mostrar en la próxima cumbre de Jefes de Estado de Florianópolis del jueves y viernes de esta semana avances en su ampliación. Según anunció ayer el embajador plenipotenciario para el Mercosur del gobierno de Fernando Henrique Cardoso, José Botafogo Goncalvez, en esta reunión presidencial se firmarán dos acuerdos de negociaciones para llegar a áreas de libre comercio: uno de Sudáfrica y otro con Bolivia. En el primer caso se trata de la finalización de un proceso de discusiones iniciadas hace dos años y medio en cumbre de presidentes de Ushuaia. En ese momento fue la presencia del entonces presidente sudafricano, Nelson Mandela, lo que impulsó las negociaciones que ahora llegan a buen puerto. En el segundo caso se trata del comienzo del proceso para incorporar a Bolivia como socio pleno del bloque en un período menor a los tres años. Este tratado debiera haber sido también firmado para el caso chileno, pero el acuerdo de ese país con los Estados Unidos dejó solo a Bolivia, que desde hace más de cinco años busca un lugar dentro del bloque que forman la Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Más allá de estos anuncios, Botafogo se lamentó que en Florianópolis no se pueda avanzar en otros temas, como el comercio del azúcar, la reducción del número de productos que no siguen las reglas de la Tarifa Externa Común (TEC) y la armonización en ciertos procedimiento de aduanas y la defensa comercial. Según el negociador brasileño, «la falta de un panorama de crecimiento económico entre los países socios con excepción de Brasil, que muestra perspectivas de 4% de aumento, provocaron el estancamiento de los debates».