23 de noviembre 2007 - 00:00

Escéptico Roque Fernández con fin de la crisis internacional: mercados tiemblan de miedo

Quien fue titular del BCRA en el tequila y ministro de Economía en la crisis del sudeste asiático analizó en detalle lo que está sucediendo hoy en EE.UU. con las hipotecas. Para Roque Fernández, "el problema es que las expectativas de los ciudadanos norteamericanos indican que la inestabilidad se está extendiendo y puede afectar otros créditos". Hasta señala que la crisis trasciende ya lo que puede hacer Ben Bernanke, de la Reserva Federal. Poco optimista, no ve posibilidades de que se morigeren esas expectativas. Incluso aporta un dato clave: una baja de tasas de la Reserva Federal no ayudaría. Este escepticismo fue lo que dominó ayer en las plazas internacionales pese a los feriados de ayer y hoy por Acción de Gracias en Estados Unidos. Obvio: bonos argentinos siguieron en baja.

Para el ex ministro de Economía y ex titular del BCRA, lacrisis trasciende lo que puedan hacer los bancos centrales.
Para el ex ministro de Economía y ex titular del BCRA, la crisis trasciende lo que puedan hacer los bancos centrales.
Para Roque Fernández, el problema principal de la crisis financiera internacional es que las expectativas de los ciudadanos norteamericanos indican que la inestabilidad se está extendiendo y puede afectar a otros créditos, más allá del hipotecario. De esta manera, quien fue presidente del Banco Central durante la crisis del tequila y ministro de Economía cuando sucedió la crisis del sudeste asiático, explicó que ante este escenario, la gente reduce su consumo y eso repercute sobre el nivel de la actividad económica de Estados Unidos, que «está más cerca de la caída que de la estabilidad». Igualmente, no ve riesgos de recesión.

Según su visión, la Argentina podría sufrir aumentos en sus tasas de interés si persiste este panorama.

Periodista: ¿Cuánto más puede profundizarse la crisis hipotecaria en Estados Unidos?

Roque Fernández: La crisis hipotecaria ya se ha manifestado con toda su crudeza; el problema que hay es que existe la preocupación de que la crisis se está extendiendo. ¿Cómo es esto? Evidentemente, aquellos que eran deudores hipotecarios y no podían pagar la cuota entran en mora; son el grupo de familias que tienen un presupuesto cuya prioridad es la casa, pero no es su única deuda. El que no puede pagar la hipoteca a lo mejor también tiene dificultades para pagar la prenda del auto, la tarjeta de crédito. El fenómeno se sigue extendiendo.

P.: ¿Cree que Ben Bernanke está haciendo las cosas bien?

R.F.: La crisis trasciende lo que pueden hacer los bancos centrales. Ellos pueden inyectar liquidez, pero lo están haciendo en un momento en el cual se perfila una inflación internacional en commodities que se viene manifestando hace muchas semanas consecutivas. Por lo tanto, se arriesga su otro objetivo, que es la inflación internacional.

P.: ¿Qué deberían hacer?

R.F.:
Hay que seguir con prudencia y evitar que el mercado de capitales tenga muchos altibajos y genere incertidumbre. Cómo regular la liquidez y al mismo tiempo tratar de que no se dispare la inflación es un tema de complejidad técnica. Además, depende mucho de las expectativas de la gente. Es un dilema que viene en parte de la fuerte expansión monetaria de los últimos años y va a requerir cierto tiempo. Se traslada hacia 2008 y se espera que se haga de la mejor forma posible para que no caiga la actividad económica mundial.

P.: ¿Cómo se podrían morigerar las expectativas?

R.F.: Soy escéptico respecto de que se puedan morigerar; el tiempo va a ir ajustando los precios y gradualmente la tasa de inflación que se ha acelerado. Pero cuando las expectativas comienzan a ajustarse, se produce un círculo virtuoso. Las economías restablecen la confianza y se monetiza, se restablece el crédito...

P.: ¿Cree que un recorte en la tasa de interés de referencia en la próxima reunión de la Fed puede ayudar?

R.F.: Pienso que no. Tal vez habría que mantener la tasa para no exacerbar expectativas de inflación y más bien ir manejando las crisis de las entidades una por una e ir resolviéndolas. No dar una solución global. Hay que mantener prudencia y no complicar otras variables como la inflación y la actividad económica.

P.: ¿Qué opina sobre una recesión cercana en EE.UU.?

R.F.: Creo que van a una disminución en la actividad más que a la estabilidad. Ya la tasa de crecimiento económico en EE.UU. ha sido disminuida en las proyecciones. Igualmente, todavía supera 2% y a lo mejor disminuye un poco más, pero se espera que no pase a una caída en el PBI, sino que se mantenga. Es decir, no se esperan tasas negativas, no se espera recesión. Por otro lado, están las otras economías emergentes, como China y la India, que trabajan compensando la pérdida de crecimiento en EE.UU. Todos los países están interconectados entre sí y no está claro porque de alguna manera venden su superávit comercial a EE.UU. Entonces, si cae la actividad económica norteamericana, caen las exportaciones.

P.: ¿Cómo puede afectar esta situación a la Argentina?

R.F.: En principio, lo que estamos viendo es que la tasa de interés se mantiene relativamente alta y la dificultad que tienen los países emergentes es que en un entorno de incertidumbre internacional se hace más difícil colocar exportaciones. Hasta ahora, el precio de los commodities nos ha favorecido, así que por el lado de las exportaciones estamos bien. Por el lado de la tasa tenemos que preocuparnos un poco, porque ahí va a estar la vulnerabilidad. No va a ser baja como la hemos observado en los últimos años, sino que más bien va a ser mayor.

P.: ¿Por qué sucede esto?

R.F.:
Una tasa más alta hace caer la demanda de bienes de inversión y también posterga el consumo, lo que afecta el ritmo de actividad económica. Esto sucede porque los tenedores de bonos de los países emergentes pueden estar anticipando que el menor nivel de actividad económica de EE.UU. va a disminuir su demanda externa de nuestros productos. Hoy se generan dudas sobre la recaudación fiscal, el servicio de la deuda y la posibilidad de colocarla y refinanciarla en los mercados de capitales.

P.: ¿Qué tan seguros son los bancos en EE.UU.? ¿Hubo errores de supervisión?

R.F.: Hubo problemas en los vehículos de canalización del ahorro, como es el caso de las hipotecas o las carteras que se titularizaron de los bancos. Pero creo que el sistema de la Reserva Federal va a impedir que haya consecuencias sobre la estabilidad de las grandes instituciones financieras.

P.: ¿En Europa podría haber crisis hipotecaria?

R.F.: Hay países en Europa que han sido de alguna manera tocados con parte de la burbuja, la apreciación de los inmuebles, lo que ha afectado la cartera activa de algunos bancos europeos, pero también en el Viejo Continente se está trabajando con la idea de que la situación puede pasar a mayores. Sin embargo, hay una dificultad adicional. El Banco Central Europeo no tiene claramente en sus estatutos el rol de prestamista de última instancia sobre los bancos locales de cada país de la comunidad. En realidad, ha quedado dentro de las facultades de las secretarías de Hacienda de cada uno de los países, pero ellas no son las que emiten los euros; ése es el BCE.

P.: ¿Cree que la Argentina va a poder refinanciar los rendimientos de la deuda en 2008?

R.F.: La primera mitad del año debería poder manejarse la situación. También hay que tener en cuenta algunos aspectos diferentes de la situación actual respecto del pasado. Las reservas internacionales que tiene la Argentina pueden ser utilizadas, siempre con prudencia, porque la virtud que tiene un sistema de tipo de cambio flotante administrado es que no condiciona su uso en forma limitada. Si un vencimiento no puede ser refinanciado en los mercados de capitales, se pueden usar las reservas.

Entrevista de Laura Costa

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